Los magnates del Pabellón de la Fama del Deporte Dominicano, al parecer, reeditarán la historia de olvidar a dos personalidades de la decencia deportiva nacional.Me refiero a los conocidos deportistas Ramón Pina Acevedo y Humberto Rodríguez , figuras de sólida trascendencia en la sociedad dominicana.
En el ceremonial de 2013, Pina Acevedo y Humberto Rodríguez fueron ignorados... ¡menospreciados!
Este año va a ocurrir lo mismo –creo- cuando en octubre, tengamos el Ceremonial del Pabellón de la Fama.
Aclaro que celebro, y lo expongo sin ningún dejo de demagogia ni diplomacia, que el destacado médico neurocirujano José Joaquín Puello -mi entrañable amigo- e histórico presidente del Comité Olímpico Dominicano, así como el exbaloncestista Alejandro Tejeda, sean llevados a la inmortalidad deportiva del país.
Es de consenso, quizás, que ocupen asientos en el Pabellón de la Fama del Deporte Nacional.
Debo recordar que en la víspera del montaje, en octubre del pasado año, del Ceremonial del Pabellón de la Fama, escribí -en dos entregas, igual como lo hago ahora- que quienes dirigen ese organismo habían renovado la injusticia de no haber exaltado a Pina Acevedo, veterano jurisconsulto y leyenda del boxeo local e internacional.
En la ocasión la injusticia fue doble porque tampoco exaltaron a otro grande del deporte: el eficiente técnico del baloncesto, y también reputado médico ortopeda Humberto Rodríguez.
El boxeo dominicano ya lleva siete años ausente del Ceremonial. Porque ninguno de sus miembros (ni boxeadores, promotores, entrenadores o dirigentes), han sido exaltados. Y es que el boxeo del país sigue siendo, para los directivos del Comité Permanente del Pabellón de la Fama, la cenicienta del deporte local. ¡Qué barbaridad!
Renuevo parte de lo que escribí en mis artículos del 2013 respecto al honorable jurisconsulto Ramón Pina Acevedo.
Esto es, los méritos que lo adornan para que ocupe un espacio en el Pabellón de la Fama del Deporte Nacional.