APUNTE.COM.DO.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reunió este domingo en Salina, Kansas, a votantes republicanos con el objetivo de impedir que el estado elija el próximo martes a un senador demócrata por primera vez en 94 años. El mitin, además, tuvo un tono de despedida, pues técnicamente fue el último en el que el mandatario tiene en juego su propio futuro político.

Como es costumbre, Trump cerró el evento con su característico baile al ritmo de 'YMCA', de los Village People. Esa imagen podría no repetirse y queda como registro de una década en la que el empresario inmobiliario ha transformado la política estadounidense y al Partido Republicano.

«Estos mítines son impresionantes. Esto no lo van a volver a ver nunca», afirmó Trump en Salina, en el acto número 30 de campaña que ha realizado en los últimos 31 días para movilizar a sus bases de cara a las elecciones de medio mandato del 3 de noviembre.

Tina Wehner y su esposo Steve condujeron tres horas y media para asistir al mitin. «No queríamos perdernoslo», dijeron. Para ella es su noveno evento con Trump; para él, el sexto. Lo consideran un ídolo y creen que tiene derecho a postularse nuevamente a la presidencia porque ven las elecciones de 2020 como «un fraude», aunque admiten que legalmente no es posible y por eso anticipan que se «emocionarán mucho» cuando el republicano suba al escenario.

Un último discurso antes de los comicios, que se prevé solemne y que el presidente tiene programado para el lunes en Washington, pondrá fin a una campaña orientada a contrarrestar el descontento de los estadounidenses por el alto costo de la vida, un fenómeno en el que la guerra contra Irán que Trump inició en febrero tiene un papel central.

La guerra arancelaria impulsada por el presidente también ha afectado a los agricultores de Kansas, uno de los estados del corazón agrícola del país, de cara a estas legislativas. A ello se suma el avance del demócrata Adam Hamilton, un pastor metodista y exrepublicano que ahora busca arrebatarle el escaño en el Senado al actual ocupante, Roger Marshall, lo que ha tensado la contienda en un estado que no elige a un senador de tendencia liberal desde 1932.

Trump pidió apoyo para Marshall y repitió su consigna de campaña, «imaginen que yo estoy en la boleta electoral», además de acusar a Hamilton de ser un pastor «woke».

Entre el mitin de este domingo y el anuncio de su candidatura presidencial para 2016 han transcurrido casi once años y medio, como recordó el propio Trump. El 15 de junio de 2015, el magnate descendió por las escaleras mecánicas doradas del vestíbulo de la Trump Tower en Nueva York antes de anunciar que competiría por la nominación republicana y luego viajó a Iowa, donde ofreció el primero de sus coloridos y heterodoxos mítines.

Desde entonces ha realizado cientos de asambleas, eventos marcados por su entrada al son de 'God Bless the USA' de Lee Greenwood, por discursos largos y llenos de circunloquios extravagantes, y por su capacidad singular para conectar con las frustraciones de millones de estadounidenses.

Calcular el número total de mítines de Trump es una tarea difícil, con estimaciones que van desde los aproximadamente 700 que calcula el diario The Washington Post hasta los más de 900 que el propio Trump asegura haber encabezado desde aquel verano de 2015.