APUNTE.COM.DO.- La sede diplomática estadounidense en La Habana amaneció este miércoles con un cartel instalado en su fachada que muestra el lema "Freedom 250" (Libertad 250), la marca con la que Washington conmemora los 250 años de su independencia. La exhibición coincidió con la jornada en que la Asamblea General de la ONU aprobó la resolución anual cubana contra el embargo de Estados Unidos, con el respaldo más bajo en tres décadas.

El texto reunió 130 votos a favor, 17 en contra y 25 abstenciones. En octubre de 2025 había logrado 165 apoyos, siete rechazos y 12 abstenciones; en 2024 sumó 187 votos favorables y solo dos contrarios, los de Estados Unidos e Israel. Para encontrar un respaldo menor hay que remontarse a 1995.

El cartel replica la estética de la campaña que la comisión Freedom 250, con el respaldo de la Casa Blanca, desplegó en Washington alrededor del 4 de julio con ferias, carreras y fuegos artificiales. La representación diplomática en La Habana emplea esa marca desde hace meses en sus redes sociales, donde invitó a los cubanos a enviar mensajes sobre la libertad.

El gobierno cubano considera provocadoras ese tipo de exhibiciones en la sede diplomática. En 2006, cuando la entonces Sección de Intereses de Estados Unidos colocó en sus ventanas un panel luminoso con noticias y consignas, el régimen de Fidel Castro instaló frente al edificio decenas de mástiles con banderas negras para ocultarlo. Junto a la misión se encuentra además la Tribuna Antiimperialista José Martí, la explanada que el régimen construyó en 2000 para sus actos políticos.Fotografías de los expresidentes Raúl Castro, a la derecha, y su difunto hermano Fidel Castro cubren la puerta principal de una casa en La Habana, el lunes 19 de octubre de 2026. (AP Photo/Ramon Espinosa)

El giro más notorio de la votación provino de América Latina. Colombia, Ecuador y Costa Rica se pronunciaron en contra por primera vez; Colombia había respaldado el texto en 2025 y los otros dos se habían abstenido. Argentina y Paraguay repitieron el rechazo del año anterior, al igual que Hungría y Ucrania, mientras Marruecos pasó de la abstención al voto negativo. Chile, Honduras y Perú, cuyos nuevos presidentes mantienen buenas relaciones con Donald Trump, se abstuvieron después de haber votado a favor en 2025. Alemania e Italia también se abstuvieron. Venezuela no participó en la votación.

El embajador estadounidense ante la ONU, Mike Waltz, había adelantado cambios en el recuento y solicitó a los Estados miembros rechazar la resolución porque, de lo contrario, contribuirían "al maltrato al pueblo cubano". Minutos antes de la votación negó que exista un bloqueo y sostuvo que "las penurias del pueblo cubano son exclusivamente culpa de este régimen comunista corrupto", según recogió AFP.

El debate del martes había concluido en escándalo. Mientras Waltz intervenía, la delegación cubana golpeó las mesas y el ministro de Relaciones Exteriores, Bruno Rodríguez Parrilla, se levantó de su asiento, se dirigió hacia la tribuna y acusó a gritos al embajador de mentir. El presidente de la Asamblea General, Khalilur Rahman, tuvo que intervenir para restablecer el orden. Rodríguez pidió que se llamara al orden a Waltz y calificó su conducta de incivilizada y grosera.

La votación se produce en el período de mayor presión económica sobre la isla en años. Desde enero, Washington impide la llegada de crudo. Tras la captura de Nicolás Maduro, Venezuela dejó de enviar petróleo, y México suspendió sus envíos el 27 de enero ante la amenaza de Trump de imponer aranceles a los proveedores. A comienzos de octubre, la Guardia Costera estadounidense anunció la incautación de dos buques con combustible destinado a Cuba. La red eléctrica, sostenida por siete centrales termoeléctricas con más de 40 años de uso, acumula siete apagones nacionales en 2026.

La embajada que exhibe el cartel reabrió en agosto de 2015, durante el acercamiento entre Barack Obama y Raúl Castro, después de más de cinco décadas sin relaciones diplomáticas. En 2017, el primer Gobierno de Trump retiró a la mayor parte del personal tras los incidentes de salud sufridos por diplomáticos estadounidenses, conocidos como el síndrome de La Habana. Desde entonces la misión funciona con una plantilla mínima.

El dictador Miguel Díaz-Canel celebró el resultado en la red social X y cuestionó las gestiones de Washington para cambiar el sentido de la votación. La resolución no es vinculante. El embargo, impuesto en 1960 y ampliado a casi todo el comercio en 1962, quedó convertido en ley por la Ley Helms-Burton de 1996, y solo el Congreso de Estados Unidos puede levantarlo.

Cuba presenta el texto ante la Asamblea General desde 1992. En aquella primera votación obtuvo 59 apoyos y tres rechazos.