APUNTE.COM.DO.- El jefe de la policía boliviana, Erick Correa, anunció este lunes que se encuentra en la clandestinidad después de que su nombre fuera incluido en una investigación por el presunto manejo irregular de bienes incautados durante el operativo que culminó con la captura del narcotraficante Sebastián Marset.

En una entrevista concedida a la periodista Raykha Flores en la radio de Correo del Sur, Correa se describió como un perseguido político y afirmó que comparecerá ante la justicia siempre que existan condiciones para ejercer su defensa.

"Mi persona sí se va a presentar ante las autoridades, siempre y cuando se garantice un debido proceso, se garantice mi derecho a poder defenderme con toda la evidencia para poder demostrar mi inocencia, y también que pare toda esa persecución que estoy sufriendo", declaró.

Contra Correa existe una orden de aprehensión por su supuesta vinculación con la sustracción de maletas con dinero desde la vivienda de Marset la madrugada del 13 de marzo, cuando el narcotraficante fue detenido.En marzo de 2026 fue capturado en Bolivia el narco uruguayo Sebastián Marset - @senad_paraguay/X

El jefe policial sostuvo que puede identificar a los responsables y pidió al jefe de Inteligencia, Fernando Moreno, que diga la verdad sobre el caso.

"Tengo la lista de los agentes que han entrado al inmueble 1, donde estaba Sebastián Marset. La lista de quiénes han sacado a Marset, la lista de quiénes han permanecido en el inmueble por más de una hora y media, y del personal que trabajó los dispositivos digitales al (aeropuerto de) Viru Viru y que fueron entregados a mi persona", señaló.

Correa aseguró que dispone de fotografías, audios y videos en su dispositivo, además de otros elementos que pueden ser sometidos a pericias, pero que los presentará cuando cuente con garantías para hacerlo.

"Pienso que es una consigna tenernos silenciados, encarcelándonos, o incluso tal vez ir más allá. Porque nosotros somos hombres de inteligencia que manejamos mucha información, yo he trabajado casi 20 años de mi carrera en el sistema de inteligencia", afirmó, y defendió su trayectoria al señalar que nunca enfrentó procesos disciplinarios ni penales.

El teniente manifestó que teme por su seguridad y la de su familia tras la revelación de la identidad de los agentes que participaron en el operativo contra Marset.

Durante la entrevista por videoconferencia, Correa llevó un barbijo y una gorra. "Si bien ya mi identidad ha sido delatada, mi rostro, ante la sociedad, ante las organizaciones criminales, por lo menos quiero cuidarme, protegerme de algo", explicó, y pidió a los policías que estuvieron en el operativo en la casa de Marset que se presenten como testigos ante la Fiscalía para relatar lo ocurrido.

Según su testimonio, el narcotraficante uruguayo fue aprehendido cerca de las tres de la mañana cuando descansaba en su habitación. "La chapa (de su dormitorio) era de mucha seguridad, lo encontramos tendido en el piso con el torso descubierto y las manos en la nuca. Lo único que manifestó es: ya perdí".Dos tomas de un hombre con el torso descubierto y tatuajes geométricos en el pecho, sentado en un espacio oscuro con los brazos hacia atrás

Correa indicó que uno de los agentes, al descubrir que se trataba de Sebastián Marset, le recriminó por haberlo llevado hasta allí. "¿Por qué nos trajo acá? Nos van a matar", le habría dicho el policía.

El jefe policial explicó que de inmediato sacó al detenido de la vivienda y lo trasladó al Aeropuerto de Viru Viru con escoltas, mientras que otros agentes permanecieron en el inmueble.

El operativo comenzó a las 2:50, cuando los agentes llegaron al domicilio de Marset, y para las 3:29 el narcotraficante ya se encontraba en el aeropuerto, de acuerdo con el registro de comunicaciones que mostró el teniente que encabezó la acción.

Marset era uno de los criminales más buscados de la región. Tras su detención fue expulsado a Estados Unidos, donde actualmente enfrenta cargos por narcotráfico y lavado de dinero.