APUNTE.COM.DO.- La base aérea estadounidense de Kadena, ubicada en Okinawa, Japón, dispuso esta semana la prohibición de ingreso de vehículos fabricados por la empresa china BYD, tanto automóviles particulares como taxis y unidades de reparto, debido a riesgos para la seguridad. Se trata de una instalación que tendría un papel directo en caso de una crisis con China, Rusia o Corea del Norte.

La orden instruye al personal de seguridad apostado en los accesos a impedir el paso de los automóviles de esa compañía y a solicitar a los conductores que den la vuelta. La decisión podría anticipar medidas parecidas en otras instalaciones militares de Estados Unidos frente a tecnologías chinas capaces de recopilar información sensible.

“Estos vehículos presentan un riesgo inaceptable y no mitigable para nuestro personal y nuestra misión”, declaró la teniente coronel Alli Stormer, portavoz de la 18.ª Ala de la Fuerza Aérea de Estados Unidos en Kadena, según Taipei Times.

Kadena es la mayor instalación de la Fuerza Aérea estadounidense en el este de Asia. En ella operan aviones de combate, aeronaves de reabastecimiento en vuelo, aparatos de vigilancia y reconocimiento, además del sistema de misiles Typhon.

Ese sistema puede lanzar misiles Tomahawk a una distancia de hasta 1.600 kilómetros, con capacidad para alcanzar zonas de China y Rusia. La presencia de ese equipamiento incrementa la sensibilidad de las medidas sobre dispositivos conectados dentro del perímetro militar.

Las autoridades estadounidenses temen que las cámaras, los sensores y los sistemas de posicionamiento global instalados en los vehículos puedan facilitar filtraciones de información, informó la agencia surcoreana Yonhap. Los funcionarios militares no identificaron una amenaza específica vinculada con BYD.

La prohibición se inscribe en una política más amplia de Estados Unidos y otros países occidentales para limitar el uso de tecnología inteligente china en automóviles, teléfonos móviles y otros equipos. Washington sospecha que esos dispositivos podrían emplearse para espiar a sus propietarios.

El Pentágono incluyó a BYD en junio dentro de una lista de 188 empresas chinas que considera vinculadas con el Ejército de China. Pekín protestó por esa decisión, que también alcanzó a la automotriz NIO, la firma de comercio electrónico Alibaba y la compañía de internet Baidu.

Estados Unidos ya había aplicado restricciones semejantes dentro de su red militar. En 2018, el Departamento de Defensa prohibió la venta y el uso de teléfonos inteligentes de Huawei Technologies y ZTE en bases militares de todo el mundo por razones de seguridad.

China también impuso limitaciones a vehículos fabricados por Tesla en Estados Unidos. En 2021 prohibió su ingreso a algunos complejos gubernamentales por inquietudes sobre las cámaras instaladas en los automóviles.

Pekín eliminó aquella restricción en 2024, después de que Tesla recibiera el respaldo de la principal asociación de la industria automotriz china. BYD no había respondido públicamente de inmediato a la prohibición en Kadena.

La compañía china superó a Tesla el año pasado como el mayor vendedor mundial de vehículos eléctricos a batería. Su expansión internacional incluye a Japón, el cuarto mercado automotor más grande del mundo.

En julio, BYD lanzó en Japón el minivehículo eléctrico Racco, con el objetivo de abrirse paso en un mercado dominado por marcas nacionales mediante un modelo pequeño y de bajo costo.