APUNTE.COM.DO.- Con colores vivos y diseños delicados, el papel picado se ha consolidado como una de las manifestaciones más representativas de la artesanía mexicana. Sus figuras adornan altares, calles y viviendas durante el Día de Muertos, y también forman parte de numerosas fiestas y celebraciones familiares.
No obstante, cada pieza esconde una tradición que afronta serias dificultades para perdurar. Talleres familiares que han pasado la técnica de una generación a otra enfrentan el empuje de la tecnología, las transformaciones en los hábitos de consumo y la competencia de artículos importados.![]()
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