APUNTE.COM.DO.- El Departamento de Estado de Estados Unidos confirmó que concederá visados a Flávio Bolsonaro y a su familia, pocas horas después de que personas cercanas al dirigente brasileño aseguraran que había dejado Brasil con rumbo a territorio estadounidense.

Un portavoz de la dependencia dirigida por Marco Rubio indicó a las agencias Reuters, AP, AFP, EFE y Europa Press que “el Departamento de Estado expedirá visados a Flávio Bolsonaro y a su familia y les permitirá entrar en Estados Unidos”. El funcionario no aclaró si el senador ya había abandonado Brasil o si aún se encontraba en camino hacia el país norteamericano.

La decisión del Departamento de Estado se produjo luego de que el senador y excandidato presidencial brasileño perdiera las elecciones frente a Lula da Silva.

La Policía Federal de Brasil anuló este martes los pasaportes ordinario y diplomático de Bolsonaro, después de que este no los entregara en el plazo fijado por la justicia y de que comenzara a indagarse su paradero. La orden había sido emitida el domingo por el juez del Supremo Alexandre de Moraes, el mismo magistrado que condujo el proceso en el que Jair Bolsonaro, padre del excandidato y expresidente de Brasil, fue condenado a 27 años de prisión por intento de golpe de Estado.

El plazo de 24 horas para la entrega de los documentos había sido notificado el lunes, un día después de conocerse la derrota electoral, junto con la prohibición de salir del país. Según un documento sellado del Supremo citado por The Associated Press, la orden se emitió el domingo.

En paralelo, el alto tribunal ordenó a la Policía Federal abrir una investigación contra Bolsonaro por presunta financiación extranjera de su campaña y por la manipulación del algoritmo en redes sociales para favorecer sus contenidos frente a los de otros candidatos. El senador ya estaba siendo investigado por el Supremo en dos causas distintas por presunta corrupción, lavado de dinero y evasión fiscal.

En una de esas causas se le acusa de utilizar una empresa de apuestas deportivas para lavar deducciones fraudulentas aplicadas a pensiones estatales de adultos mayores. En la otra, se le atribuye haber recibido millones de dólares de un banquero señalado por fraude, fondos que, según documentos judiciales, se sospecha fueron empleados para pagar gastos de su hermano Eduardo Bolsonaro y para impulsar la agenda política de Flávio ante la Administración de Donald Trump. Bolsonaro ha negado cualquier irregularidad en ambos casos y ha acusado a Moraes de ser aliado de Lula.

La partida del excandidato generó versiones contradictorias a lo largo de la jornada. El lunes, en un video difundido en sus redes sociales, Bolsonaro había negado planes de abandonar el país: “Nunca pensé en salir del país. Entregaré mis pasaportes y me defenderé de esta aberración. Es un claro intento de intimidarme. Pero no seré silenciado”.

Horas más tarde, sin embargo, aliados del senador que hablaron bajo condición de anonimato aseguraron al diario Folha de S.Paulo que había partido desde la ciudad argentina de Puerto Iguazú con destino a Estados Unidos, en un plan organizado por uno de sus abogados. Medios brasileños como O Globo y la propia Folha informaron sobre ese viaje.

El diputado del Partido Liberal Mauricio Marcon confirmó en un video que Bolsonaro “ha tomado un vuelo y se dirige a exiliarse en Estados Unidos”, y lo comparó con la opositora venezolana María Corina Machado: “Al igual que María Corina Machado cuando huyó de la dictadura de Nicolás Maduro en Venezuela, Flávio Bolsonaro, el candidato derrotado en las elecciones, también busca asilo en otro país”. Marcon también cuestionó la actuación del magistrado Moraes: “Siete minutos después de la elección, Alexandre de Moraes ordenó la confiscación de sus pasaportes”, y agregó que Bolsonaro “nos representará en un país libre. Seguirá siendo nuestro líder”.

Un portavoz del Ministerio de Seguridad de Argentina negó que el senador brasileño hubiera ingresado al país, mientras medios locales reportaron que varios de sus aliados no lograban comunicarse con él. Reporteros se apostaron frente a su vivienda en Brasilia sin que el senador apareciera.

La familia Bolsonaro ya había atravesado una situación similar. Tras su derrota electoral de 2022 frente a Lula, Jair Bolsonaro se trasladó a Florida y regresó a Brasil tres meses después. Actualmente cumple arresto domiciliario bajo la condena de 27 años dictada por el intento de golpe de Estado.

Eduardo Bolsonaro, hermano de Flávio y exdiputado, reside en Texas y había alentado públicamente al senador a dejar Brasil en caso de perder la elección. En junio, Eduardo fue condenado en ausencia a cuatro años de prisión por cabildear de forma ilegal ante la Administración de Trump, y recientemente se emitió una orden de arresto en su contra.

Trump, aliado político de la familia Bolsonaro, calificó este martes los comicios brasileños de “fraudulentos”, sin aportar pruebas, aunque al ser consultado sobre si tomaría alguna medida al respecto respondió que él no gobierna Brasil. El mandatario estadounidense no había respaldado de forma explícita la candidatura de Bolsonaro en la segunda vuelta frente a Lula, a diferencia de su apoyo a otros candidatos de derecha en la región. El senador brasileño ha destacado públicamente su relación con Trump y visitó la Casa Blanca en mayo.