APUNTE.COM.DO.- Los diputados federales Lindbergh Farias y Rogério Correia, junto con la diputada electa Ana Elisa, enviaron este martes al juez Alexandre de Moraes, del Supremo Tribunal Federal (STF) de Brasil, una solicitud de prisión preventiva contra el senador Flávio Bolsonaro, quien dejó vencer el plazo para entregar sus pasaportes sin cumplir la orden judicial.
Los tres legisladores del Partido de los Trabajadores (PT), la formación del presidente Luiz Inácio Lula da Silva, pidieron además que, de dictarse la orden de detención, el nombre del hijo mayor de Jair Bolsonaro sea incluido en la Difusión Roja de Interpol, el aviso que la organización distribuye entre sus 196 países miembros para localizar a un prófugo y solicitar su arresto provisional mientras se tramita la extradición.
El escrito argumenta que el senador tenía prohibido abandonar el país y que ni sus abogados ni sus aliados lograban ubicarlo cuando venció el plazo, a las 11 de la mañana. Para los firmantes, estas circunstancias evidencian un riesgo de fuga. También solicitaron un dictamen urgente de la Procuraduría General de la República (PGR).
Correia dio a conocer la presentación a través de sus redes sociales. “Acabamos de presentar un pedido de prisión preventiva de Flávio Bolsonaro, que habría huido de Brasil tras la derrota en las elecciones”, escribió.
El documento exige que la defensa informe el paradero del senador y que las autoridades argentinas entreguen los registros de pasajeros e identifiquen a quien contrató el avión identificado como posible medio de salida. Si Flávio aparece en Brasil y Moraes considera suficientes otras restricciones, los diputados proponen como alternativa una tobillera electrónica, reclusión domiciliaria por la noche y en días no laborables, y presentaciones periódicas ante la Justicia.
La orden incumplida se dictó el lunes, un día después de las elecciones. Moraes otorgó 24 horas al senador para entregar a la Policía Federal sus pasaportes común y diplomático, le prohibió salir de Brasil y tener contacto con el abogado Willer Tomaz, y ordenó cargar una alerta en el sistema de control migratorio. Flávio respondió ese mismo día que entregaría los documentos y que se defendería de “esta aberración”, a la que describió como un intento de intimidarlo.
La defensa notificó a la policía que la entrega se realizaría el martes por la mañana. No ocurrió. La Policía Federal canceló los pasaportes, comunicó el incumplimiento a Moraes y revisa los pasos de frontera, porque sus sistemas no registran ninguna salida del senador.
La sospecha de fuga surgió de una información publicada en la madrugada por Infobae. Flávio habría cruzado a la provincia argentina de Misiones con su documento de identidad brasileño para embarcar en Puerto Iguazú en un Gulfstream G400, matrícula LV-JQW, de la empresa Baires Fly. La compañía había iniciado los trámites de aduana y migraciones para cuatro pasajeros y tres tripulantes. El avión salió del Aeroparque de Buenos Aires a las 22.15 del lunes y aterrizó en Iguazú a las 23.45.
La Dirección Nacional de Migraciones de Argentina afirmó en un comunicado que “no registra ingreso alguno de Flávio Bolsonaro a la República Argentina”. El organismo añadió que inspeccionó la aeronave y la tripulación, que la documentación de la empresa estaba en regla y que ningún plan de vuelo incluía a la familia Bolsonaro. Si el senador ingresó al país, lo hizo sin pasar por un control oficial.
Las versiones de su propio campo no coinciden. El senador Rogério Marinho, coordinador de la campaña, negó que Flávio haya salido de Brasil. La columnista Mônica Bergamo, de Folha de S.Paulo, informó en cambio que aliados del círculo más próximo a la familia recibieron el martes la noticia de que el senador sí huyó a Argentina con la intención de seguir viaje a Estados Unidos, donde vive desde 2025 su hermano Eduardo, exdiputado federal.
Flávio, de 45 años, fue el candidato del Partido Liberal en lugar de su padre, inhabilitado para competir y condenado en septiembre de 2025 a 27 años y tres meses de prisión por la trama golpista. Ganó la primera vuelta del 4 de octubre con el 47,03% de los votos válidos, pero el domingo perdió frente a Lula, que obtuvo el 51,79% contra el 48,21%, una diferencia de 4,43 millones de votos según el Tribunal Superior Electoral.
El senador es investigado en dos causas en el STF. La primera, a cargo del juez André Mendonça, examina la financiación de Dark Horse, la película biográfica sobre su padre, por parte de Daniel Vorcaro, fundador del Banco Master. La segunda, con Moraes como relator, se abrió este mes por sospechas de lavado de dinero en su relación con Tomaz; la policía halló correos en los que Flávio figuraba como “usuario máster” de una cuenta bancaria de Alcazar Holdings, empresa del abogado. Ambos admiten una amistad y niegan haber hecho negocios juntos. Tomaz viajó días atrás a Miami, según informó SBT News el 23 de octubre.
Hasta la tarde del martes, Moraes no se había pronunciado sobre el pedido de prisión y la PGR no había enviado su dictamen.