APUNTE.COM.DO.- La supuesta herencia millonaria de la familia Rosario, que despertó grandes expectativas entre miles de dominicanos, sigue sin contar con pruebas públicas que demuestren la existencia de esa fortuna.
De hecho, según relató Rafa Rosario en una entrevista publicada por Listín Diario en 2021, los integrantes de la agrupación merenguera Los Hermanos Rosario estuvieron a punto de creer en la oferta.
La historia aseguraba que sus antepasados habían reunido riquezas ligadas a una mina de oro y que los fondos reposaban en bancos de Europa. El monto reclamado llegó a ubicarse en 13,000 millones de euros, aunque esa cifra corresponde a la supuesta fortuna y no a un patrimonio verificado.
El caso tuvo un giro judicial en marzo de 2024, cuando el abogado Johnny Portorreal fue condenado a cinco años de prisión por estafar a 283 personas a las que prometió gestionar el cobro de la herencia.
De acuerdo con el expediente, las víctimas pagaron entre RD30,000 y RD40,000 por persona por supuestos gastos legales y de representación.
Sin embargo, la reclamación no ha desaparecido. En noviembre de 2025, representantes de la familia ratificaron su intención de continuar el proceso, pese a que no existe confirmación pública de las cuentas bancarias donde supuestamente estaría depositado el dinero. Por ahora, no hay una herencia millonaria cuya entrega haya sido demostrada.
El prolongado fraude representó un millonario esquema de captación ilegal de fondos mediante el cobro de cuotas para supuestos trámites internacionales, lo que provocó graves repercusiones socioeconómicas para miles de familias de escasos recursos en la zona minera de Cotuí y el Gran Santo Domingo.
Agrupadas en comités de sucesión, miles de personas siguen defendiendo públicamente la existencia del patrimonio e insisten en que el abogado condenado, Jhonny Portorreal, es un "perseguido político".
Esa facción ha llegado a celebrar asambleas multitudinarias para ratificarlo formalmente como su representante legal único, ignorando por completo su reclusión en la cárcel de Najayo.
El fenómeno de los Rosario se suma a una lista de esquemas de estafas piramidales y falsas promesas financieras que han desafiado el sistema regulatorio dominicano.
Por el momento, el expediente judicial permanece cerrado en materia penal, consolidándose formalmente como una de las ilusiones monetarias colectivas más costosas del entorno nacional.