APUNTE.COM.DO.- El Ministerio Público de La Vega llevó ante la justicia a un agente de la Policía Nacional por la muerte de un hombre señalado como presunto implicado en varios robos, un caso que cobra particular relevancia en un contexto de crecientes cuestionamientos sobre las circunstancias en que personas perseguidas por las autoridades fallecen durante supuestos intercambios de disparos.

La solicitud de medida de coerción, a la que tuvo acceso EL DÍA, identifica al agente como Robin Rafael Márquez Payano, a quien el órgano acusador le atribuye la muerte de Marqui Abrahan García Gil, conocido como Marqui, durante una intervención policial efectuada el 13 de junio de 2026 en el sector El Hatico, de La Vega.

La Fiscalía otorgó de manera provisional a los hechos la calificación jurídica de homicidio voluntario con uso de arma de fuego, conforme a los artículos 295 y 304 del Código Penal dominicano.

Según la relación de los hechos contenida en la solicitud, un equipo de la Subdirección Regional de Investigación de la Policía Nacional se trasladó alrededor de las 3:00 de la tarde del 13 de junio al callejón El Bolsillo, próximo al colmado Rosa, en el sector El Hatico.

Los agentes buscaban ejecutar una orden judicial de arresto contra García Gil y otras dos personas vinculadas a investigaciones por robos cometidos en bancas deportivas.

El documento establece que, al advertir la presencia policial, García Gil huyó hacia el patio de su vivienda, siendo perseguido por el agente Márquez Payano.

De acuerdo con la narración presentada por la Fiscalía, en ese momento el perseguido sacó un arma de fuego que llevaba en la cintura y la lanzó hacia un patio contiguo.

Luego se colocó frente al agente que lo perseguía, quien reaccionó utilizando su arma de reglamento y le ocasionó las heridas de bala que le provocaron la muerte.

El hombre fue trasladado por una unidad policial al Hospital Doctora Armida García, en La Vega, donde falleció.

Esta secuencia constituye uno de los elementos centrales del caso, debido a que la propia narración del órgano acusador establece que García Gil se había desprendido de su arma antes de recibir los disparos.

La solicitud de medida de coerción también hace referencia a grabaciones captadas por cámaras de vigilancia de una residencia situada frente al lugar donde ocurrieron los hechos.

La víctima figuraba entre las personas investigadas por varios hechos delictivos ocurridos en La Vega.

La solicitud relata que el mismo 13 de junio, alrededor de las 12:40 de la tarde, dos individuos que se desplazaban en una motocicleta, utilizando cascos protectores y portando armas de fuego, cometieron un robo en la banca deportiva Winston, situada en la calle Peralta Michel.

Durante el asalto fueron sustraídos RD$383,262.50 del vehículo de una supervisora del establecimiento, además de una funda que contenía monedas y otros valores.

El Ministerio Público sostiene que, mediante el análisis de cámaras de seguridad y características físicas, García Gil fue identificado como uno de los presuntos participantes en ese hecho.

También indica que existía una orden judicial de arresto relacionada con un robo ocurrido el 25 de mayo en la banca deportiva Super Game.