APUNTE.COM.DO.- A mediados de 2024, la Comisión Nacional de Energía (CNE) reportaba que alrededor de 15,400 usuarios del sistema eléctrico dominicano ya empleaban paneles fotovoltaicos para transformar la luz del sol en electricidad y abastecer sus viviendas o negocios. Con dos años en el sector de la energía solar, Pascual Morillo sostiene que esa cifra ha crecido desde entonces, impulsada por la seguridad en el suministro eléctrico y por el beneficio económico que representa para las finanzas personales a corto, mediano y largo plazo.

Morillo también menciona la disminución en el monto de la factura eléctrica que se logra al generar energía renovable, la cual compensa o elimina por completo la compra de electricidad a la red.

Sobre la instalación, el vendedor de sistemas solares aclaró que no se requiere un consumo mínimo de electricidad, pues el sistema se ajusta a lo que cada cliente quiera cubrir, sin necesidad de permisos especiales de las autoridades del sector eléctrico. "Tú no necesitas conectarte a la red, tú simplemente compras tus paneles con tu inversor y tu batería como si compraras un inversor convencional. Para eso no necesitas ningún tipo de permiso porque es para tu uso personal", expresó.

No obstante, puntualizó que la conexión a la red y la medición neta sí requieren planos, certificaciones y la autorización de las distribuidoras de electricidad (EDES), que supervisan y determinan cuánta energía inyectarán los paneles a las redes de acuerdo con el consumo del hogar.

Para calcular la cantidad de paneles que necesita una vivienda o un comercio, se examina el consumo mensual en kilovatios reflejado en la factura eléctrica y, con base en ese dato, se diseña un sistema adaptado a las necesidades de consumo del cliente.

Bajo condiciones óptimas de sol, durante el día los paneles asumen directamente la carga de la propiedad, lo que detiene el contador de la distribuidora. Cuando el cielo se nubla o cae la noche, el suministro pasa a la red pública o a las baterías, si se dispone de ellas, lo que permite mantener la energía incluso durante los apagones.

Si los paneles producen más electricidad que la consumida, el excedente se inyecta a la red de la distribuidora para que sea compensado en la factura, salvo en el caso de los clientes de la Distribuidora de Electricidad del Sur (Edesur). Esta compañía aplicará, a partir del 1 de noviembre de este año, un nuevo esquema de facturación en cumplimiento de la Resolución SIE-007-2026-REG emitida por la Superintendencia de Electricidad (SIE).

Morillo, propietario de Green Deport Eléctricos, empresa dedicada a la energía renovable, señaló que la instalación de los paneles puede tomar desde tres días como mínimo hasta dos semanas en proyectos de mayor envergadura.

En cuanto a los costos, explicó que los precios dependen de las necesidades de consumo de cada persona. Un kit básico, que normalmente incluye paneles, batería e inversor para alimentar un abanico y un televisor, cuesta aproximadamente RD$45,000. En cambio, si el usuario busca independizarse totalmente de la red eléctrica para consumos mayores, la inversión puede superar los RD$600,000 e incluso llegar a los RD$800,000.

El vendedor agregó que, por lo general, las personas recuperan la inversión en los paneles solares en alrededor de dos años o incluso menos. Como ejemplo citó el caso de una persona que pagaba RD$6,000 y, seis meses después de la instalación, pasó a facturar menos de RD$100. "Lo mejor de todo no es simplemente recuperar el dinero, sino tener la comodidad en el hogar de que, si hubo un apagón o avería, tienes el control de tu energía en tus manos", manifestó.

Respecto a la vida útil, los inversores y baterías incluidos en el paquete de los paneles tienen una duración de entre 10 y 15 años, mientras que los paneles solares pueden durar hasta 25 años. El mantenimiento se limita principalmente a la limpieza del polvo acumulado, sobre todo después de los dos primeros años, para evitar que disminuya el rendimiento. Al tratarse de equipos inteligentes, cuentan con monitoreo remoto mediante celulares o computadoras, que envían notificaciones preventivas ante cualquier falla.