APUNTE.COM.DO.- Herreros e instaladores de sistemas electrónicos de seguridad en República Dominicana coinciden en que los clientes ya no anteponen la estética a la protección. Las solicitudes pasaron de estructuras convencionales a soluciones con visión nocturna, sensores de movimiento y faciales, alarmas y mecanismos de cierre que reducen la visibilidad desde el exterior.

El temor a la delincuencia está cambiando la fachada de numerosas viviendas en el país. Portones completamente cerrados, perímetros reforzados, cercos eléctricos y cámaras de vigilancia figuran entre las medidas que adoptan los propietarios, una tendencia que sigue creciendo y que beneficia directamente a quienes prestan esos servicios.

Kenia de Jesús contrató una de las muchas opciones disponibles en el mercado después de advertir que un hombre había ingresado al área del patio de su propiedad, ubicada en Hato Nuevo, municipio Santo Domingo Oeste. Ante el temor y con la intención de resguardar a su familia frente a nuevos incidentes, optó por instalar cámaras de vigilancia, un servicio que le costó alrededor de 170 euros, equivalentes a 11,721.50 pesos. Ahora, desde el extranjero, puede verificar lo que ocurre en la vivienda mediante una aplicación y un sistema que permite dar la voz de alerta en caso de emergencia.

El herrero Alexander Echavarría Báez explicó que cada vez más propietarios piden espacios con menos aberturas y mayores barreras visuales. Aunque los diseños varían, aseguró que la principal diferencia entre muchas de estas estructuras no está necesariamente en su apariencia moderna, sino en el grado de cierre y en los materiales empleados.

"Los cambios que me piden es mayor seguridad, que los espacios sean más cerrado", señaló, al puntualizar que para reforzar la privacidad algunos optan por incorporar láminas o materiales que impiden observar hacia el interior.Expandir imagen

https://resources.diariolibre.com/images/2026/10/23/negocio-de-herreria-de-la-capital-adriana-suels-17-ccd70cdb.jpgInfografía

Un negocio de herrería en Santo Domingo Este. (DIARIO LIBRE/ADRIANA SUELS)

La fabricación de protectores para puertas y ventanas de un hogar puede representar una inversión de entre 80,000 y 100,000 pesos, según las dimensiones, los materiales y el trabajo requerido. Para reforzar una estructura existente, Echavarría estima que los costos pueden comenzar en 15,000 pesos, en medio de un alza de los materiales que atribuyó al 70%.

Kirsy Morla, de Herrería & Toldos Morla, negocio con más de 30 años en el país, también ha notado cambios en los pedidos de sus clientes.

"Antes los propietarios veían las verjas con el tema de diseño, más estéticas, modernas. Ahora vienen directamente y me dicen: 'Mira, nada más que sea un poquito… literal que se vea, después todo cerrado'", relató.

Morla calcula que un portón grande pero con decoración sencilla puede oscilar entre 110,000 y 120,000 pesos, mientras que los modelos más elaborados alcanzan entre 150,000 y 250,000 pesos.

Las reparaciones o modificaciones de estructuras ya existentes se ubican entre 30,000 y 40,000 pesos, de acuerdo con la magnitud del trabajo.

Si el propietario decide automatizar el portón, el motor puede costar entre 35,000 y 55,000 pesos, según el peso y las dimensiones de la estructura. El conjunto de portón y motor puede situarse entre 360,000 y 380,000 pesos.

Al combinar distintas medidas de protección, como verjas, puertas, cercas eléctricas, cámaras de vigilancia y un portón eléctrico, reforzar una vivienda puede llegar a costar 600,000 pesos.

Las cámaras de vigilancia figuran entre las alternativas más solicitadas por quienes buscan mantener el control de sus propiedades incluso cuando están ausentes. La resolución de las imágenes, las funciones de detección y las características de los equipos determinan cuánto debe invertir un propietario en un sistema de videovigilancia, cuyos precios van desde instalaciones básicas hasta configuraciones de mayor capacidad.Abinader sobre la seguridad ciudadana: “Es una preocupación que continúa”

Carlos Alberto Pichardo, instalador y técnico de estos dispositivos, explicó que un sistema de cuatro cámaras con resolución de dos megapíxeles puede costar entre 13,000 y 14,000 pesos. El precio sube a unos 18,000 pesos cuando se emplean equipos de tres megapíxeles que incorporan funciones como detección de movimiento y reconocimiento facial, con la instalación incluida.

Las configuraciones con tecnología IP y resolución 4K pueden alcanzar entre 25,000 y 30,000 pesos, según el técnico. El costo depende también de las características del sistema y de si el cliente contrata servicios adicionales de monitoreo empresarial.

"En el teléfono uno descarga una aplicación, crea una cuenta y la ponen al teléfono; puede estar en Estados Unidos", explicó Pichardo sobre la posibilidad de supervisar a distancia.