APUNTE.COM.DO.- Dos hermanos gemelos de 16 años, identificados como Randy Omar Borges y Omar Randy Borges, murieron abatidos por agentes policiales este miércoles en la vivienda donde vivían, situada en la calle Araujo del sector Mendoza, en Santo Domingo Este. Los jóvenes iban a cumplir años el sábado 31 de octubre, según relataron sus familiares.
Gleny Jiménez, abuela paterna de los muchachos, explicó que la intervención policial ocurrió cerca de las 7:00 de la mañana. Según su versión, los agentes derribaron la puerta de la casa y dispararon contra los hermanos mientras estos todavía estaban acostados.
“Ellos llegaron (los policías) y rompieron la puerta. Los muchachos estaban durmiendo; los acribillaron durmiendo”, declaró Jiménez.
La señora añadió que uno de los gemelos seguía con vida cuando un policía volvió al lugar y le disparó de nuevo en la cabeza. También sostuvo que los agentes se marcharon momentáneamente para buscar un maletín que, según ellos, contenía armas y municiones.
“Ellos buscaron las armas y se las pusieron para decir que era un intercambio de disparos, como ellos estaban acostumbrados, pero lo que hicieron fue una masacre”, afirmó.
De acuerdo con el testimonio de Jiménez, la madre de los gemelos, Yohanny Borges, los había entregado a las autoridades dos meses antes, después de que en las redes sociales circularan versiones que los relacionaban con presuntos actos delictivos.
La abuela indicó que los jóvenes quedaron en libertad porque no tenían antecedentes policiales y porque, según le informaron, no se habían confirmado denuncias que los vincularan a hechos delictivos.
En ese contexto, Jiménez criticó que Randy Omar y Omar Randy fueran liberados y luego abatidos, presuntamente, sin que existiera una orden de arresto en su contra.
“La Fiscalía los soltó, no hubo querellantes ni nada. Entonces, esa fue la intención: soltarlos para luego matarlos. Después los tiraron y empezaron a tirar tiros”, manifestó.
Jiménez contó además que el padre de los muchachos resultó herido y fue detenido durante el operativo, luego de que intentara intervenir en la situación.
“Y, en medio de ese dolor, se llevaron a mi hijo con sus dos hijos acribillados en el piso. Luego a mi hijo lo liberaron”, expresó.
La abuela paterna cuestionó el procedimiento de los agentes y afirmó que estos no tienen derecho a quitarle la vida a nadie. Según su criterio, si los jóvenes eran señalados por algún delito, lo que correspondía era ponerlos a disposición de la justicia.
Yohanny Borges, madre de los fallecidos, dijo que sus hijos no solo compartían el hecho de ser gemelos, sino que además pasaron juntos la niñez y la adolescencia. Los describió como muchachos alegres y obedientes.
La vivienda donde los hermanos fueron abatidos está ubicada en un segundo nivel, dentro de un callejón del sector Mendoza. En la entrada, algunos vecinos colocaron velas y se reunieron para mostrar su pesar, aunque los cuerpos de los jóvenes no se encontraban allí para el velatorio.
Algunos residentes, que prefirieron no dar sus nombres, describieron a los gemelos como jóvenes de buena conducta en el barrio y que acostumbraban grabar videos para las redes sociales. Según comentaron, en ocasiones aparecían en esos audiovisuales con pistolas que, presuntamente, eran falsas.
Otro comunitario calificó a los hermanos como un poco “traviesos”, pero aseguró que nunca habían matado a nadie.
“Ellos a veces hacían asalticos, pero nunca mataron a nadie”, afirmó.
La Policía Nacional informó, por su parte, que amplía las investigaciones para determinar las circunstancias en que murieron los dos hermanos.
En lo que va de octubre, al menos 25 personas han muerto en presuntos intercambios de disparos con agentes policiales, después de que septiembre terminara con 55 fallecimientos, la cifra mensual más elevada registrada por la institución en lo que va de año.