APUNTE.COM.DO.- El presidente Luis Abinader declaró este lunes que el subsidio destinado al sector eléctrico podría llegar a RD$100,000 millones al terminar 2026, lo que representaría unos RD$14,000 millones adicionales frente a los RD$86,000 millones previstos en un inicio. El incremento se atribuye al encarecimiento de los combustibles y al crecimiento de la demanda de electricidad.
En el marco de La Agenda Semanal, cuyo eje fue "El costo de lo esencial", el mandatario indicó que las tensiones internacionales, en particular las vinculadas al conflicto con Irán, han encarecido la generación eléctrica, lo que ha obligado al Gobierno a reajustar el presupuesto para no transferir íntegramente esos costos a los usuarios.
Abinader precisó que el impacto del alza del fuel oil y, en menor proporción, del gas natural se aproxima a los US$100 millones, mientras que otras presiones sobre el sector podrían generar un efecto de hasta RD$11,000 millones.
El jefe de Estado recordó que las tarifas eléctricas se mantienen sin aumentos desde 2022, aunque admitió que las temperaturas elevadas han incrementado el consumo de los hogares, lo que puede traducirse en facturas más altas cuando los usuarios pasan a rangos tarifarios con menor subsidio.
El presidente resaltó que la diversificación de la matriz energética ha reducido la exposición del país a las variaciones de los hidrocarburos en los mercados internacionales.
Explicó que en el año 2000 el 88 % de la generación eléctrica dominicana dependía del fuel oil, mientras que en la actualidad esa proporción ronda el 9 %.
Indicó que el sistema combina fuentes como carbón, gas natural, solar, eólica y biomasa, lo que ha ayudado a amortiguar el efecto de las crisis internacionales.
No obstante, aclaró que República Dominicana sigue vulnerable al encarecimiento de los combustibles importados, a diferencia de otros países de la región que cuentan con mayores recursos energéticos propios.
Abinader también contrastó la situación nacional con la de países europeos, donde, según explicó, los aumentos internacionales de los combustibles suelen trasladarse directamente a las tarifas eléctricas.
Mencionó que durante su reciente visita a Roma, Italia, dominicanos residentes en esa ciudad le expresaron su preocupación por los altos costos de la electricidad.
El mandatario sostuvo que el Gobierno ha tenido que asumir una parte significativa de los aumentos internacionales de los combustibles para atenuar sus efectos en los hogares y en las actividades productivas.
Según los datos divulgados por el Ministerio de Industria, Comercio y Mipymes, al 16 de octubre los subsidios a los combustibles en 2026 ya superaban los RD$40,200 millones.
A esos recursos se suman RD$2,200 millones que, según el presidente, se destinaron este año a los fertilizantes, con el fin de contener los costos de producción agrícola y evitar mayores alzas en los precios de los alimentos.
Asimismo, recordó que el Gobierno mantiene ayudas para el trigo, materia prima utilizada en la elaboración de pan, pastas y otros productos de consumo habitual.
Abinader explicó que la administración ha realizado tres ajustes presupuestarios y ha aplicado medidas de ahorro en distintas áreas para cumplir estos compromisos sin apartarse de las proyecciones fiscales establecidas.
"Desde principio de año hemos hecho ahorros, hemos hecho tres ajustes, seguimos haciendo los ajustes de lugar para mantenernos en las proyecciones fiscales que habíamos previsto", expresó.
Por su lado, el ministro de Energía y Minas, Joel Santos, explicó que las presiones económicas sobre el sistema eléctrico no se deben solo al encarecimiento de los combustibles, sino también al aumento de la demanda por las altas temperaturas.
El funcionario señaló que esa situación ha llevado a acelerar inversiones en infraestructura para adaptar las redes a las nuevas necesidades de consumo.
Entre las intervenciones mencionó la construcción de subestaciones, la instalación de transformadores y otras mejoras que deberán ejecutarse durante 2026 y continuar en 2027 y 2028.
Santos precisó que el impacto estimado de US$100 millones corresponde a los mayores costos de determinados combustibles usados en la generación, mientras que el crecimiento de la demanda y las inversiones de capital representan presiones adicionales.