APUNTE.COM.DO.- El país contabiliza 1,500 fallecimientos de menores de un año en lo que va de 2026, según un informe sobre la situación epidemiológica divulgado en República Dominicana, que refleja la vulnerabilidad de los niños durante sus primeras semanas de vida y la presión sobre los servicios de atención materna y perinatal.
Los datos oficiales del Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social (MISPAS) señalan que, del total de decesos de menores de un año registrados en el territorio nacional, el 83.8 % corresponde a muertes neonatales, equivalentes a 1,257 recién nacidos que no superaron los primeros 28 días de vida.
El boletín correspondiente a la semana epidemiológica número 3
reportó 45 nuevos decesos infantiles notificados a nivel nacional. De esa cifra semanal, 38 casos se produjeron dentro del período neonatal inmediato, mientras que siete fueron notificaciones tardías de semanas anteriores.
Las autoridades precisaron que el intervalo entre el nacimiento y los primeros siete días de vida concentra el mayor volumen de fallecimientos, lo que coloca la atención del parto y el abordaje de las emergencias obstétricas en el centro de las prioridades del sistema sanitario.
La distribución geográfica de los casos muestra una concentración persistente en las demarcaciones con mayor densidad poblacional y en recintos de alta complejidad asistencial. Las provincias y ciudades que lideran las notificaciones son Gran Santo Domingo, San Cristóbal, Santiago y La Altagracia.
En el plano clínico, las principales causas de la mortalidad neonatal en el país siguen asociadas a la prematuridad y a las complicaciones respiratorias derivadas del bajo peso al nacer. En segundo orden se ubica la asfixia perinatal provocada por la falta de oxígeno antes, durante o inmediatamente después del parto, seguida por las infecciones severas o sepsis neonatales.
Las autoridades sanitarias identifican también como factor determinante la deficiencia o falta de oportunidad en los controles prenatales. Un porcentaje considerable de las gestantes que acuden a los hospitales de la red pública ingresa con patologías no controladas a tiempo, como hipertensión arterial (preeclampsia/eclampsia), diabetes gestacional e infecciones sistémicas o vaginales sin tratamiento adecuado.
Frente a la tasa de mortalidad registrada, el sector salud ha reforzado la infraestructura dedicada a la atención crítica neonatal. Entre las medidas adoptadas destaca la ampliación de las Unidades de Cuidados Intensivos Neonatales (UCIN) en maternidades de alta demanda, como el Hospital Materno Infantil San Lorenzo de Los Minas y la Maternidad Nuestra Señora de La Altagracia.
Además, el Ministerio de Salud Pública y el Servicio Nacional de Salud (SNS) han promovido la expansión del Programa Mamá Canguro, que busca favorecer el desarrollo de prematuros mediante el contacto piel con piel, e incorporaron tecnología de terapia de hipotermia neonatal, un método clínico destinado a reducir el daño cerebral secundario en recién nacidos que sufren episodios de asfixia severa al nacer.