APUNTE.COM.DO.- Cuando un gato se acerca con la cola levantada, por lo general está saludando y mostrando que se siente tranquilo. Si la punta se curva ligeramente, también puede ser una señal de que está contento de acercarse.

Este gesto puede acompañar la búsqueda de atención o contacto. El animal podría rozarse contra las piernas, frotar su cabeza o maullar para interactuar con la persona.

La cola debe interpretarse junto con otras señales. Las orejas hacia adelante y el cuerpo relajado suelen indicar disposición amistosa. En cambio, el pelo erizado, el cuerpo tenso o los movimientos bruscos de la cola pueden reflejar miedo, molestia o agitación.

Cuando el gato se acerca, conviene dejar que tome la iniciativa. Se le puede ofrecer la mano para que la huela y, si responde con calma, acariciarlo suavemente en la cabeza o el lomo.

Observar el conjunto de su postura ayuda a comprender mejor cómo se siente y a respetar su espacio.

Comentario de Ramiro Estrella, periodista y abogado, director ejecutivo de Apunte.com.do

La conducta de los gatos expresa mucho más de lo que parece. Una cola levantada suele ser una invitación amistosa, pero observar el resto de su cuerpo permite acercarnos con respeto y entender mejor lo que el animal comunica.