APUNTE.COM.DO.- Santo Domingo.- El director general de la Corporación del Acueducto y Alcantarillado de Santo Domingo (CAASD), ingeniero Fellito Suberví, informó este lunes que varios de los acueductos que abastecen al Gran Santo Domingo operan por debajo del 50 % de su capacidad.
Atribuyó esta situación a la sequía provocada por el fenómeno de El Niño, que altera la distribución habitual de las lluvias.
El titular de la institución explicó que la falta de precipitaciones durante períodos prolongados reduce el agua disponible en las fuentes que alimentan los acueductos.
Indicó que esto afecta la cantidad de agua que puede captarse para su tratamiento y posterior distribución a la población.
Durante las últimas semanas, algunas zonas del país han recibido fuertes lluvias con tronadas aisladas y ráfagas de viento, lo que ha provocado inundaciones urbanas.
No obstante, Suberví aclaró que esos aguaceros aislados no significan que la situación se haya normalizado, según un artículo publicado en el portal de la CAASD.
Ante este panorama, el funcionario subrayó la necesidad de entender las consecuencias de este problema, que requiere responsabilidades compartidas.
“La gente necesita saber por qué no le llega el agua, qué se está haciendo y qué respuesta puede esperar. Esa es nuestra responsabilidad. Pedir colaboración no nos quita la obligación de cumplirla”, expresó.
Para reducir el impacto de la sequía, el titular de la CAASD exhortó a la ciudadanía a adoptar medidas preventivas para preservar el líquido, como reparar averías en las tuberías y vigilar el desbordamiento de cisternas.
Aunque la institución se ocupa de atender los problemas del sistema y de trabajar en soluciones para dar respuestas oportunas, la sociedad también tiene un papel importante.
“Si hay una fuga dentro de la casa, repararla. Si vemos una avería en la calle, reportarla. Y nosotros tenemos que responder y darle seguimiento”, afirmó.
Recordó que el agua no llega a las llaves por sí sola, sino que debe ser captada, potabilizada y distribuida, un proceso en el que intervienen personal, tuberías, sistemas de bombeo, electricidad y productos para su tratamiento.
Consideró fundamental la conciencia colectiva y advirtió que aumentar la producción y mejorar la distribución no es suficiente si el agua se pierde por averías, fugas o desperdicio.