APUNTE.COM.DO.- Cientos de miles de estudiantes franceses de entre 15 y 18 años salieron a las calles en una movilización que se ha convertido en la mayor protesta educativa del país en medio siglo. Los jóvenes exigen mejoras en las condiciones de los liceos, la cobertura de vacantes docentes y la reducción de la jornada escolar.
El primer ministro Sébastien Lecornu ordenó a sus ministros atender los reclamos centrales de los estudiantes, mientras la tensión política sigue escalando. La protesta coincidió con la presentación del proyecto presupuestario del Gobierno, en un contexto de deuda pública equivalente al 120 por ciento del PIB.
Los bloqueos de escuelas comenzaron semanas antes de la jornada nacional de marchas. Las aulas deterioradas, las jornadas de diez horas y la falta de docentes sustitutos son el corazón de una crisis que ya tiene ribetes electorales.
Miles de jóvenes marcharon en varias ciudades para denunciar aulas en mal estado, falta de profesores sustitutos y horarios lectivos excesivos que se extienden desde la mañana hasta la tarde sin pausas adecuadas.
Los reclamos estudiantiles incluyen la cobertura de vacantes docentes y la reducción de la jornada escolar.
El Gobierno francés rechazó las críticas por represión policial y desplegó unidades antidisturbios. Las fuerzas de seguridad utilizaron gases lacrimógenos y unidades antidisturbios frente a los episodios de violencia.
Organizaciones sindicales, padres y antiguos activistas se unieron a las movilizaciones liceales en todo el país para apoyar sus peticiones de mejoras educativas frente a la desesperanza y la falta de presupuesto público.
Las fuerzas de seguridad utilizaron gases lacrimógenos y desplegaron unidades antidisturbios frente a los episodios de violencia.
El primer ministro Sébastien Lecornu ordenó a los ministros abordar los reclamos centrales de la juventud.
Las autoridades de París dispusieron el cierre de diez estaciones de metro y el despliegue de miles de agentes de seguridad.
Organizaciones sindicales como la CGT y partidos políticos de oposición respaldaron las movilizaciones de los estudiantes.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, vinculó las protestas en Francia con la inmigración y el islam.
El Ministerio del Interior informó que 256,000 personas participaron en las marchas de ese día en Francia, incluidas 56,000 en París. Las organizaciones estudiantiles USL, Fage, Union étudiante y Unef elevaron la estimación a 450,000 manifestantes en todo el país y 100,000 en la capital.
Fotos: Reuters