APUNTE.COM.DO.- A primera vista, la ciudad de Ithaca parece un escenario de folleto universitario: los árboles despliegan su follaje otoñal, un vendedor con overol ofrece flores frescas bajo el sol y los estudiantes se reúnen alrededor de mesas frente a una popular tienda de bagels, justo al lado del campus de la Universidad de Cornell.
Sin embargo, más adentro, entre las colinas de esta institución de la Ivy League –la élite de las universidades privadas de Estados Unidos–, una pancarta hecha a mano que colgaba el sábado de una residencia cooperativa estudiantil evidencia una encendida agitación. El mensaje dice: “Protejan a los estudiantes, no a los violadores. Que renuncie la administración”.


