APUNTE.COM.DO.- El presidente de Ucrania, Volodímir Zelensky, advirtió que su país intensificará los ataques contra las refinerías de petróleo rusas como respuesta a una nueva política de ataques aéreos de Moscú, diseñada para forzar a la población a abandonar Kiev y otras ciudades, aunque aclaró que no atacarán a civiles.

Según el mandatario ucraniano, los servicios de inteligencia de su país obtuvieron documentos que evidencian que el líder ruso, Vladimir Putin, emitió una 'nueva doctrina' de ataques militares contra una gama mucho más amplia de objetivos civiles de cara al invierno boreal.

'Hemos visto los documentos y sabemos que les permiten atacar infraestructuras... logística... carreteras, colegios, hospitales, para presionar a la población a que abandone la capital y otras ciudades', declaró Zelensky. Según el presidente, este cambio de política responde al deseo de Putin de aparentar fortaleza en un momento en que su ejército perdía terreno en una región clave del frente y sufría un mayor número de bajas.

El Kremlin no estuvo disponible para comentar el sábado. No obstante, en un comunicado en el que instaba a los ciudadanos extranjeros a abandonar Kiev, el Ministerio de Asuntos Exteriores ruso afirmó que Moscú seguiría atacando sistemáticamente objetivos en lo que describió como represalias por los ataques ucranianos contra Rusia en los últimos meses.

Ambas partes niegan haber atacado deliberadamente a civiles.

En cuanto a la contraofensiva en curso, cuyo nombre en clave es 'Vivaldi', Zelensky informó que las fuerzas ucranianas han recuperado unos 140 km² en la región oriental del Dombás, sobre la cual Rusia ha declarado que debe ejercer un control total como condición para cualquier acuerdo de paz.

En las últimas semanas, la Administración del presidente estadounidense Donald Trump ha intentado reactivar las negociaciones para poner fin al conflicto, que ya dura cuatro años y es el más sangriento de Europa desde la Segunda Guerra Mundial.

El mes pasado, el líder estadounidense instó a Ucrania a abstenerse de atacar las instalaciones petroleras rusas, alegando que ello estaba provocando una subida vertiginosa de los precios mundiales del diésel.

Sin embargo, Zelensky, en declaraciones realizadas mientras sonaban las sirenas antiaéreas fuera de los salones dorados de la presidencia, dijo que no había recibido ninguna señal por parte de Rusia de que Putin estuviera interesado en las negociaciones de paz ni en discutir un alto el fuego en relación con las infraestructuras energéticas.

Durante la última semana, la capital ucraniana ha sido objeto de ataques persistentes por parte de drones y misiles rusos dirigidos contra activos energéticos y de telecomunicaciones, así como sobre infraestructuras viarias y ferroviarias. Por primera vez, Rusia ha atacado los puentes que cruzan el río Dniéper y conectan el este y el oeste de Kiev.

Zelensky afirmó que Ucrania respondería al cambio de táctica de Moscú, pero que no respondería de la misma manera atacando indiscriminadamente infraestructuras civiles.

'Tenemos que responder de cualquier forma (que podamos). Ante sus ataques contra nuestro sector energético, tenemos que responder atacando el suyo. En primer lugar, las refinerías de petróleo: lo que les proporciona los fondos para esta guerra', dijo Zelensky en inglés. 'Pero, por supuesto, no responderemos, al igual que ellos, atacando objetivos civiles'.

Zelensky sostuvo que no recibió señales de que Putin esté buscando iniciar negociaciones de paz para detener la guerra.

Después de que la Administración Trump invitara a Putin a asistir a la cumbre del G20 en Miami en diciembre y discutiera acuerdos comerciales con los enviados rusos, Zelensky instó a Washington a no normalizar las relaciones con Rusia antes de garantizar el retorno a la paz.

El presidente ucraniano aseguró que estaría encantado de reunirse con Putin para mantener conversaciones de paz en el G20, pero advirtió a Estados Unidos que no se hiciera ilusiones de que Rusia pondría fin a las hostilidades si conseguía el control del Dombás.

'No es justo simplemente normalizarlo', afirmó Zelensky, vestido con su característica camiseta negra y chaqueta de estilo militar. Cualquier reanudación de los lazos económicos y diplomáticos con Occidente debía ser a cambio de la paz, señaló: 'Porque la paz es más importante que cualquier tipo de economía'.

Aunque Estados Unidos ha propuesto reanudar las conversaciones trilaterales en las próximas semanas en los Emiratos Árabes Unidos, Zelensky señaló que aún no se había fijado una fecha ni un lugar concretos para las conversaciones a nivel técnico.

Las autoridades ucranianas advierten de que Rusia ha acumulado cientos de misiles balísticos de cara a una esperada ofensiva invernal frente las infraestructuras eléctricas y de agua. En el invierno boreal pasado, el más duro de la guerra, los ataques rusos dejaron amplias zonas del país sin electricidad ni calefacción durante días.

Desde el verano boreal, Moscú también ha comenzado a lanzar cada día sobre Ucrania decenas de drones Shahed propulsados por reactores, rápidos y relativamente baratos, ante los que las defensas aéreas ucranianas han tenido dificultades, ya que su anterior generación de drones interceptores era demasiado lenta para alcanzarlos.

Zelensky dijo que Ucrania se había visto obligada a depender en gran medida de sus aviones de combate, F-16 y MiG, para derribar alrededor del 60% de los drones rusos propulsados por reactores, pero que las reservas de munición