APUNTE.COM.DO.- El presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, afirmó este martes que el Ejecutivo seguirá gobernando y que no abandonará a la ciudadanía, tras la reunión del Consejo de Ministros en la que se aprobaron los dos decretos de vivienda conocidos como decretos Maricarmen, luego de que fueran rechazados por las derechas en el Congreso.
Estos paquetes legislativos deberán ser convalidados en los próximos días en la Comisión Permanente de la Cámara Baja, un escenario en el que el Gobierno no requiere el respaldo de los diputados de Carles Puigdemont.
Sánchez ha decidido centrar su estrategia en la vivienda, colocando el debate entre inquilinos y propietarios en el eje de la campaña electoral, con la intención de desviar la atención de temas incómodos como los casos de corrupción que afectan a su partido y su entorno, así como la crisis migratoria en Ceuta.
En su discurso del lunes en La Moncloa, donde anunció el adelanto electoral, el líder del Ejecutivo criticó que el Gobierno haya tenido que lidiar con un Congreso hostil en el que muchos confunden pactar con renunciar y bloquear con vencer. «Debemos movilizarnos y que el Parlamento nos dote con una mayoría mucho más amplia, progresista, con la que doblegar a las élites», expresó.
Este martes, Sánchez insistió en esa idea y sostuvo que cuando el Congreso da la espalda, el Gobierno no va a mirar a otro lado y continuará gobernando dentro de sus capacidades.
El primero de los decretos incluye la prórroga de dos años de los contratos de alquiler vigentes, la protección de los desahucios para colectivos vulnerables hasta el año 2030, ayudas a inquilinos y bonificaciones fiscales a pequeños caseros. Esta iniciativa cuenta con el apoyo del PNV.
No obstante, el presidente reconoció que la convalidación del segundo decreto será más complicada, ya que incorpora la renovación de los alquileres, una medida que genera recelo entre los nacionalistas vascos. Como resultado de esa falta de consenso, ese segundo decreto no entrará en vigor hasta que sea convalidado en el Congreso.
La maniobra de Sánchez ya generó críticas del Partido Popular. La presidenta de la Comunidad de Madrid arremetió contra Sánchez por querer secuestrar el Congreso de los Diputados para aprobar los decretos de vivienda e ir contra un derecho constitucional como la propiedad privada.
Los decretos se aprobaron en un momento en que las calles se movilizan para impulsar una huelga general por la vivienda, que sería la primera de este tipo en la historia de la democracia española.
Consultado sobre este asunto al finalizar su intervención, Sánchez se limitó a decir que no tiene nada que decir sobre un derecho constitucional, aunque evitó asumir responsabilidades. «El Gobierno ha hecho mucho por la vivienda. Hemos cambiado el paradigma, recordando que el Gobierno aprobó la primera ley de vivienda. El problema que tenemos es que hay una amplísima mayoría de gobiernos autonómicos del PP que se niegan a aprobar esta ley», concluyó.