APUNTE.COM.DO.- A más de 100 kilómetros de la capital dominicana, la provincia de Sánchez Ramírez ha estado históricamente ligada a la minería. Sin embargo, al recorrer las calles de su municipio cabecera se percibe una economía en expansión que encuentra en la agricultura, la construcción, el comercio y el turismo nuevas vías de crecimiento.

Así lo sostiene Francisco Sánchez, presidente de la Cámara de Comercio y Producción de la provincia, quien afirma que el territorio posee recursos y ventajas que podrían convertirlo en un destino de mayor relevancia económica y turística.

Además de la minería metálica, la provincia dispone de recursos de la minería no metálica, como canteras de caliza, mármol y agregados para la construcción. Francisco Sánchez también identifica en la producción agropecuaria otro de los pilares económicos locales.

Entre las principales actividades menciona el cultivo de arroz y piña, así como café y cacao. También alude a la actividad ganadera y a algunas iniciativas industriales.

El arroz ocupa un lugar destacado en esa estructura productiva. Sánchez resalta que en la provincia operan numerosas procesadoras y que allí se industrializa una parte importante de la producción arrocera nacional, aunque la superficie sembrada local representa una proporción menor del total del país.

Para el dirigente empresarial, uno de los retos es dejar de limitarse a producir materias primas y avanzar hacia su transformación dentro de la propia provincia, “para que podamos tener ese elemento de atractivo para que se pueda seguir invirtiendo entonces en esas empresas productoras de bienes que son las que nos van a traer recursos de economías externas y que permitan un crecimiento mayor”.

Desde su perspectiva, la zona franca de Cotuí representa una oportunidad para ese objetivo. No obstante, Sánchez considera que actualmente este espacio tiene un aprovechamiento limitado: algunas naves están ocupadas, otras permanecen vacías y hay estructuras que quedaron inconclusas.

“Ahí hay una empresa que está en la manufacturación de ropa, hay otra que está en envolturas de cigarros; en fin, pero está mínimamente explotada, hay otras naves que están vacías, hay otros espacios que se quedan ahí, hay dos naves que se comenzaron a construir y nunca se terminaron”, manifiesta.

La intención, según plantea, es orientar ese espacio hacia actividades agroindustriales y tecnológicas, aprovechando la disponibilidad de materias primas de la provincia y procurando atraer empresas que produzcan bienes dentro del territorio.

“¿Cuál es el problema que nosotros tenemos? Que todavía no hemos llevado ese momentum a crear una base de sustentación a largo plazo, es decir, que no se ha industrializado como nosotros quisiéramos que así fuera y así estamos empujando y tratando de que así sea; tenemos mucha materia prima que solamente es materia prima para la intermediación, o sea, para que el intermediario venga, la compre, la lleven a otro lugar y entonces la transformen en otro sitio”, asegura el empresario.

Asimismo, explica que desde la Cámara de Comercio de esa provincia, organismo que dirige, se está concluyendo un plan estratégico del desarrollo del comercio y de la producción de Sánchez Ramírez. El mismo incluye un plan de industrialización de materias primas: “Que podamos procesar aquí los derivados”, como por ejemplo, producir derivados del arroz, entre ellos, cereales, para comercializarlos a nivel nacional e internacional.

“Está el caso también de la piña”, agrega, “nosotros entendemos que se le puede sacar un beneficio enorme si es utilizada como materia prima para las producciones de mermeladas, de dulces y de una serie de productos que son derivados de la piña y que encuentran un buen mercado en cualquier lugar”.

Sin embargo, uno de los obstáculos identificados es el estado de las vías de comunicación. Sánchez sostiene que mejorar los accesos es fundamental para generar condiciones atractivas para nuevas inversiones.

Con atractivos turísticos como el embalse de la presa de Hatillo, considerado el lago artificial más grande de las Antillas, así como también las cuevas del Hoyo de Sanabe, el ecoturismo se perfila como un eje estratégico para el futuro de esta provincia.La Presa de Hatillo presenta una capa pastosa verdosa aue constituye una amenaza.

Además, la ubicación geográfica de Sánchez Ramírez resulta beneficiosa para el desarrollo de este sector. Según la valoración de Francisco Sánchez, la provincia se encuentra en una posición relativamente equidistante de los principales centros urbanos del país “y no estamos lejos de aeropuertos ni puertos”.

Para Sánchez, estas condiciones representan ventajas competitivas que pueden ser aprovechadas para impulsar una oferta turística capaz de dinamizar aún más la economía local.

Uno de los proyectos que menciona es la construcción de un corredor ecoturístico, iniciativa que, según relata, ha sido impulsada también desde sectores de la propia comunidad.

El Consejo de Desarrollo Ecoturístico de Sánchez Ramírez promueve además el agroturismo, ofertando experiencias como la Ruta del Arroz y la Ruta de la Piña en esta demarcación que en 2008 fue declarada “provincia ecoturística”.

No obstante, la falta de infraestructura hotelera es señalada como una de las principales limitaciones para el desarrollo de este sector.

Sánchez asegura que existen proyectos de alojamientos que están próximos a iniciar y que podrían contribuir a enfrentar esa carencia.

Asimismo, Francisco Sánchez explica que la provincia ha participado en el impulso de un centro cultural que incluirá un museo del oro y un área destinada a la artesanía. Sánchez explica que una de las ideas es aprovechar el llamado “doré”, material que sale dFrancisco Sánchez, presidente de la Cámara de Comercio y Producción de la provincia Sánchez Ramírez.