APUNTE.COM.DO.- La selección de fútbol de Irlanda logró este domingo su primera victoria en la Liga de Naciones de la UEFA al imponerse 3-0 a Israel en un encuentro donde el resultado quedó en segundo plano debido a la amenaza de boicot previa y a las protestas del equipo europeo durante el partido.
El conjunto irlandés se presentó finalmente en el Nagyerdei Stadion de Hungría, campo neutral donde Israel ejerció como local debido a la situación geopolítica en Medio Oriente. Fueron de los pocos asistentes, ya que hubo muy poco público en la ciudad de Debrecen aparte de las delegaciones deportivas de ambos países. El estadio estaba prácticamente vacío.
Desde el ingreso al terreno de juego quedó claro que no sería un partido normal. Los futbolistas de Irlanda saltaron al césped con brazaletes negros en el brazo derecho, en solidaridad con “todas las vidas perdidas en Gaza”, según el CEO de la Asociación de Fútbol de Irlanda. Además, después de escuchar su propio himno —siempre se escucha en segundo lugar el del equipo local—, agacharon sus cabezas durante todo el tiempo que sonó el de Israel, en otra clara muestra de protesta hacia el país rival.
La tensión continuó de inmediato, cuando al terminar el himno de Israel, los dos equipos disolvieron las filas y evitaron el tradicional saludo de manos que ocurre antes de cada juego. Aún más evidente fue la actitud del capitán irlandés, Dara O’Shea, quien no se saludó con el capitán rival, Manor Solomon, al acudir al sorteo previo al comienzo del encuentro. Tampoco hubo intercambio de banderines, otra tradición que se rompió en este partido válido por la segunda fecha del torneo de la UEFA.
Las discusiones que hubo en la previa, con Irlanda analizando seriamente boicotear el juego en protesta por la participación de Israel, también se trasladaron al campo, con varios choques verbales entre jugadores que parecieron salirse de lo ordinario, y que no pasaron a mayores porque en varias ocasiones intervinieron el árbitro u otros futbolistas para separar.
¿El partido? Duró 25 minutos, todo lo que necesitaron “los Chicos de Verde” —esta vez vestidos de blanco— para anotar por triplicado. El resto del juego prácticamente sobró. A los 13 minutos apareció el delantero del Betis Troy Parrott para marcar el 1-0 y apenas dos minutos después Adam Idah duplicó la diferencia. El tanto de Jack Moylan terminó por decorar el resultado, aunque eso quedó en un segundo plano. Más llamativo resultó su festejo, sacándose el brazalete negro de su brazo y besándolo.
Irlanda e Israel comparten el Grupo 3 de la Liga B, donde habían caído en sus debuts ante Kosovo y Austria, respectivamente. Volverán a verse las caras el domingo próximo, 4 de octubre, y nuevamente en campo neutral. Será en Serbia, a pedido de la propia Asociación de Fútbol de Irlanda (FAI, por sus siglas en inglés), que solicitó jugar fuera de casa y a puerta cerrada citando “desafíos operativos” en caso de hacerlo en Dublín, luego de consultas con el cuerpo de policía nacional, conocido como An Garda Síochana. La UEFA aprobó el pedido en junio.

