APUNTE.COM.DO.- El mahjong, un juego chino de fichas que se remonta al siglo XIX, ha sido durante mucho tiempo un pasatiempo popular entre la diáspora asiática y también cuenta con una versión estadounidense con raíces en las comunidades judías. Sin embargo, en 2026 los clubes sociales, las ligas y los diseñadores de fichas están experimentando un auge en los suburbios del sur de Estados Unidos y más allá.
Este juego para cuatro personas, similar al rummy, registró un aumento meteórico de popularidad el año pasado, impulsado por un repunte del interés durante lo más álgido de la pandemia de covid-19. Las búsquedas en Yelp de clubes de mahjong se dispararon un 4.467 % en 2025, y las búsquedas de “tienda de mahjong” y “club de mahjong” alcanzaron máximos históricos en agosto de 2026.
El fenómeno se ha convertido en un ecosistema de consumo de alto costo. Además de los clubes sociales privados, pequeñas empresas dirigidas por mujeres venden juegos de fichas ornamentados y bolsas con monogramas para las noches de juego más sofisticadas.
Pero el auge del mahjong también ha suscitado un nuevo debate sobre la apropiación cultural y quién se beneficia económicamente del fenómeno.
En Charlotte, Carolina del Norte, este año abrió un estudio boutique de mahjong llamado Heron House, con un jardín cuidado que se extiende desde su fachada de ladrillo. En su interior, las mesas cuentan con ganchos para bolsos y soportes para copas de vino, todo ello acompañado de un papel pintado personalizado en la sala de juego.
La estética lo es todo para los clubes que están surgiendo por todo el país.
House of Sweet Tea & MAHJ, una tienda de velas reconvertida en estudio de mahjong cerca de Nashville, Tennessee, ha sido descrita como la “Casa de ensueño de Barbie”, según su propietaria, Jennifer Deaton. The Mahj Clubs, en Scottsdale, Arizona, es “algo así como un miniclub de campo”, declaró a CNN Julia Zastrow, cofundadora y gerente del estudio.
En Heron House, los socios pagan hasta US$ 179 al mes y reciben descuentos en juegos de fichas que pueden costar hasta US$ 475. El estudio cuenta con 70 socios, según la empresa. También organiza eventos en los que personas sin reserva previa pueden jugar por 15 dólares, importe que se destina a obras benéficas.







