APUNTE.COM.DO.- Un nuevo cargamento de ayuda humanitaria procedente de Estados Unidos arribó este jueves a Cuba y será repartido entre familias en situación de vulnerabilidad de la provincia de Cienfuegos. La carga, recibida en el aeropuerto Abel Santamaría, consta de 700 módulos de alimentos y otros 700 paquetes con artículos de higiene, en el marco del programa de asistencia estadounidense que canaliza la Iglesia Católica.

La recepción del envío estuvo a cargo del padre Manel Homar Toboso, vicario general de la demarcación eclesial del centro sur de Cuba, y de Ana Isabel Palenque Guillemí, directora de Cáritas Diocesana. Esa jurisdicción religiosa abarca Cienfuegos y el municipio de Trinidad, que pertenece a la provincia de Sancti Spíritus.

Los productos serán llevados a la parroquia de Lajas, desde donde se iniciará la entrega a las comunidades de la zona. Cáritas precisó que sus voluntarios identificarán previamente los hogares con mayores dificultades para conseguir alimentos y acceder al agua, con el fin de definir quiénes deben recibir los módulos.

“Comenzarán a distribuirse de forma inmediata por la Parroquia de Lajas y sus comunidades”, afirmó Palenque Guillemí al referirse al destino de la carga.

La organización estableció además varios criterios para fijar las prioridades. Entre los grupos incluidos figuran las personas mayores de 60 años, las personas con discapacidad o que permanecen encamadas, las mujeres embarazadas o en periodo de lactancia y las familias con niños menores de cinco años. También se tendrá en cuenta la inseguridad alimentaria y las dificultades para disponer de agua durante el proceso.

La parroquia de Lajas será el primer punto de reparto de la ayuda humanitaria en las comunidades de Cienfuegos.

Aunque el cargamento acaba de llegar a Cienfuegos, su contenido es parte de una operación de asistencia que ya ha empezado a extenderse por otras regiones de la isla. Otro envío había llegado previamente a Santa Clara con una cantidad equivalente de módulos de alimentos y productos de higiene, destinados a familias vulnerables de esa provincia.

Los paquetes distribuidos en esas primeras entregas permiten conocer parte de los artículos que integran la ayuda. Los módulos alimentarios contienen productos como arroz, frijoles, aceite, azúcar, espaguetis, sardinas y atún. En los de higiene se incluyeron jabón, crema y cepillos dentales, tabletas para potabilizar agua, toallas sanitarias, recipientes y lámparas recargables.

La asistencia forma parte de un fondo de 100 millones de dólares anunciado en mayo por el Gobierno de Donald Trump para llevar ayuda humanitaria directamente a la población cubana. El esquema prevé la participación de la Iglesia Católica y de organizaciones humanitarias independientes en la distribución de los productos.

De ese fondo, 60 millones de dólares son administrados a través de la Iglesia Católica cubana. Cáritas participa en la recepción y distribución de los suministros mediante sus estructuras diocesanas y parroquiales, que trabajan directamente con las comunidades donde están los beneficiarios.

La llegada a Cienfuegos se produce mientras siguen los preparativos para ampliar la asistencia. La Embajada de Estados Unidos en La Habana informó que se prevén nuevas entregas en las próximas semanas en Camagüey, Ciego de Ávila, Matanzas y Pinar del Río.

El encargado de negocios estadounidense en Cuba, Mike Hammer, se reunió con Carmen María Nodal Martínez, directora de Cáritas Cuba, y con miembros de su equipo para coordinar la llegada de los próximos cargamentos. La misión diplomática estadounidense señaló que las conversaciones se orientaron precisamente a organizar esas nuevas entregas.

En Camagüey, los equipos de Cáritas ya trabajan en la preparación de la distribución. Voluntarios de la organización participaron en un taller de orientación en Lugareño, donde recibieron instrucciones sobre el procedimiento para entregar los donativos y atender a las personas beneficiadas.

La llegada de la asistencia ocurre además en un contexto de tensión entre Washington y La Habana. La Administración Trump mantiene desde enero una política de presión económica sobre la dictadura cubana, que incluye medidas relacionadas con el suministro de petróleo, y en mayo reforzó las sanciones dirigidas a sectores considerados estratégicos de la economía de la isla.

Mientras esas medidas continúan, los cargamentos humanitarios estadounidenses están siendo introducidos en Cuba y entregados a través de estructuras religiosas. La operación que llegó este jueves a Cienfuegos constituye una de las nuevas etapas de ese programa y tendrá como primera escala de distribución a las comunidades atendidas por la parroquia de Lajas.