APUNTE.COM.DO.- El Departamento de Defensa de Estados Unidos ha admitido la existencia de "déficits estratégicos" en sus reservas de municiones y ha calculado en 33.400 millones de dólares (28.919 millones de euros) el costo de la guerra de Irán hasta el 29 de junio de 2026, sin contar las operaciones desarrolladas durante buena parte del verano.
La cifra aparece en un informe de 44 páginas de la Oficina del Inspector General del Pentágono, que representa el primer balance oficial sobre los gastos y las pérdidas materiales de la operación conocida como "Furia Épica".
Del total estimado, alrededor de 22.300 millones de dólares (19.312 millones de euros) se destinaron a municiones empleadas en las operaciones.
El informe aclara, no obstante, que calcular el costo total es complicado porque el Congreso no aprobó una partida presupuestaria específica para la operación. Tampoco se contemplan los gastos futuros de reparación de infraestructuras dañadas ni las consecuencias económicas del conflicto, como el alza de los precios de los combustibles tras el cierre del estrecho de Ormuz.
La Casa Blanca había pedido al Congreso 87.600 millones de dólares en fondos suplementarios, de los cuales 67.100 millones correspondían al Pentágono, principalmente para atender necesidades vinculadas a la operación.
La Oficina del Inspector General indicó que el alto consumo de municiones generó "déficits estratégicos" en los inventarios y puso de manifiesto "cuellos de botella" en la industria estadounidense para reponerlas.
El Departamento de Defensa afirmó que trabaja para agilizar las adquisiciones, acortar los plazos de producción e incrementar las reservas de materiales y componentes críticos.
El informe contabiliza 18 militares estadounidenses fallecidos durante el conflicto y 417 heridos en combate hasta el 30 de junio. Más de 50.000 efectivos fueron desplegados en apoyo de la operación y en el área de responsabilidad del Mando Central de Estados Unidos (CENTCOM).
Asimismo, ataques iraníes dañaron o destruyeron cientos de edificios y estructuras en bases estadounidenses de varios países de Oriente Próximo.
El Pentágono cifra además en 57 las aeronaves estadounidenses destruidas o dañadas, más de la mitad de ellas drones MQ-9 de vigilancia y reconocimiento.