APUNTE.COM.DO.- Aunque el momento exacto de un sismo no puede predecirse, los perros, gatos y otros animales de compañía deben formar parte del plan de emergencia de la familia. Esa premisa tomó fuerza durante el Simulacro Nacional de Evacuación por Terremoto 2026 celebrado esta semana, al evidenciar que un plan de desalojo completo también debe contemplar a las mascotas.
El médico veterinario Luis Gerónimo Rojas Carranza indicó que ante una catástrofe es imprescindible disponer de un bolso impermeable de acceso inmediato, con los elementos esenciales para un lapso mínimo de 72 horas. Ese equipo debe abarcar desde atención sanitaria básica hasta alimentos para gatos y perros, junto con la información veterinaria del animal.
El especialista recomienda incluir compresas de gasa estéril, vendajes autoadherentes, antisépticos tópicos como la clorhexidina para desinfectar abrasiones, tijeras romas y pinzas de precisión.
En cuanto a la alimentación, aconseja conservar alimento seco o húmedo empaquetado, agua embotellada apta para consumo y recipientes colapsables.
También insta a mantener un duplicado físico del historial médico veterinario, la medicación crónica debidamente rotulada y una fotografía impresa del propietario junto al ejemplar para certificar su pertenencia.
El veterinario considera igualmente vitales los collares permanentes con placas de contacto vigentes, las bolsas para recolección de residuos y el sustrato higiénico para felinos.
Protocolo durante un sismo
Debido a que los animales de compañía reaccionan de forma distinta a los humanos durante los sismos, los protocolos de actuación también cambian.
“Durante el movimiento, la prioridad absoluta es el resguardo humano. Si los felinos o canes se ocultan en zonas de difícil acceso por pánico, se desaconseja forzar su extracción inmediata para no comprometer la integridad física propia”, afirma Rojas Carranza, propietario del Centro Veterinario Agrodiza Pet Shop.
Una vez concluye el temblor, comienza la evacuación. “Los canes deben ir firmemente sujetos mediante arnés y correa para evitar fugas intempestivas. Por su parte, los felinos deben ser trasladados obligatoriamente dentro de su transportín de viaje; si muestran resistencia, envolverlos en una manta facilitará su introducción de forma segura”, señala como maniobra de desalojo.
Asimismo, aconseja que en el área de seguridad designada en la comunidad se inspeccione a los animales en busca de heridas causadas por fragmentos de cristal o escombros, manteniéndolos bajo estricta supervisión para prevenir altercados en entornos comunales.
El especialista puntualizó que la preparación de los animales del hogar antes de que ocurra un sismo es fundamental, ya que los perros y gatos, al igual que los seres humanos, pueden experimentar miedo, desorientación e intentos de fuga durante y después de un temblor.
“Dada la naturaleza tectónica del suelo dominicano, la planificación ante movimientos telúricos es una obligación ciudadana que debe integrar de manera indispensable a los animales de compañía. Ante una sacudida de gran magnitud, el desconcierto generalizado requiere de una estrategia de repliegue y escape previamente estructurada”, asegura el especialista.