APUNTE.COM.DO.- El Ministerio de Energía de Arabia Saudita dispuso este viernes el cierre preventivo del oleoducto Este-Oeste, la vía alternativa más importante para la exportación de crudo sin tener que atravesar el estrecho de Ormuz, después de que esa infraestructura recibiera varios ataques durante la mañana del jueves. La decisión afecta una de las arterias energéticas más delicadas del planeta, en plena guerra entre Israel, Estados Unidos e Irán.
El ducto, conocido también como Petroline, fue atacado en las regiones de Riad y Medina, según un comunicado del ministerio difundido por la Agencia Saudita de Prensa (SPA). La nota señaló que los ataques provocaron varios heridos, que recibieron atención médica, y no precisó el origen ni la autoría de la agresión. El organismo indicó que cualquier novedad adicional será anunciada oportunamente.
Arabia Saudita atribuyó el ataque a drones lanzados desde Irak por milicias respaldadas por Irán, que ya habían disparado misiles y drones contra el reino en el marco de la guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán. En un comunicado, la Cancillería condenó el ataque al oleoducto Este-Oeste en las regiones de Riad y Medina (occidente) por varios drones procedentes de Irak, lo que causó víctimas humanas y daños que actualmente se están reparando.
El oleoducto fue cerrado por precaución, había dicho previamente un funcionario del Ministerio de Energía. Agregó que los ataques ocurridos el jueves en la mañana contra este ducto clave, que une al Golfo con el mar Rojo, habían dejado varios heridos.
El ataque se produjo en una semana de fuerte escalada regional: los hutíes, respaldados por Irán desde Yemen, dispararon oleadas de misiles y drones contra instalaciones energéticas en el sur de Arabia Saudita, en las localidades de Abha, Najran y Jazan, mientras Estados Unidos realizaba ataques contra petroleros iraníes. Imágenes satelitales difundidas el jueves mostraron múltiples columnas de humo cerca del trazado del ducto.
Arabia Saudita es el mayor exportador mundial de petróleo crudo desde hace décadas, lo que convierte cualquier interrupción en su infraestructura en un factor de impacto inmediato sobre los mercados globales de energía.
El oleoducto Este-Oeste conecta los principales yacimientos petroleros saudíes, en el golfo Pérsico, con el puerto de Yanbu, sobre el mar Rojo, a lo largo de 1.200 kilómetros. Su capacidad máxima es de siete millones de barriles diarios, lo que lo convierte en la ruta alternativa más relevante para evitar el estrecho de Ormuz.
Riad había intensificado el uso de esta vía para desviar exportaciones hacia el mar Rojo y mitigar el impacto del bloqueo y las restricciones en el tráfico marítimo por Ormuz derivadas de la guerra con Irán. El ducto alcanzó rápidamente su capacidad plena una vez que el tránsito de petroleros por el estrecho quedó prácticamente paralizado, de acuerdo con datos difundidos por la agencia Bloomberg.
Pero esa ruta alternativa hacia el mar Rojo también quedó expuesta a otro frente de conflicto: los ataques de los hutíes contra buques que navegan por esa zona. Las exportaciones petroleras del reino cayeron a alrededor de 3 millones de barriles diarios en agosto, el nivel más bajo desde que existen registros comparables, que datan de comienzos de 2017, como consecuencia de los ataques hutíes contra embarcaciones en el mar Rojo, según reportó Bloomberg.
El diario Financial Times señaló que los mercados petroleros vienen mostrando nerviosismo esta semana por los ataques hutíes contra Arabia Saudita y por el avance de los rebeldes en Yemen, que consolidó su control sobre el estrecho de Bab al Mandeb. Esa ofensiva reforzó la capacidad del grupo de amenazar el tránsito marítimo por el paso que une el mar Rojo con el golfo de Adén.
Este avance añade una segunda vía de presión sobre el comercio energético saudí, en momentos en que la principal ruta hacia el Pérsico ya está condicionada por las restricciones derivadas del conflicto con Irán en Ormuz.
El barril de Brent llegó a superar los USD 110 el jueves, ante la especulación sobre el impacto del ataque en el suministro regional, y cerró el viernes en USD 104,56, con una suba acumulada de más del 8% en la semana, de acuerdo con datos recogidos por Financial Times. Según Bloomberg, los precios se mantuvieron prácticamente sin cambios tras el comunicado del ministerio saudí, con el Brent cotizando en torno a los USD 105 el barril.
El Este-Oeste ya había sido blanco de amenazas y ataques reivindicados en los meses previos. A fines de julio, los hutíes afirmaron haber atacado con drones varios objetivos y puntos sensibles vinculados al suministro y transporte de petróleo desde el este de Arabia Saudita hasta Yanbu, es decir, la ruta asociada a este mismo ducto.
En abril, ataques atribuidos a Irán tuvieron como blanco una estación del oleoducto y provocaron la pérdida de aproximadamente 700.000 barriles diarios del volumen bombeado a través de esa infraestructura. En aquella ocasión, el bombeo se restableció plenamente tiempo después.
El Ministerio de Energía saudí confirmó que equipos de emergencia y técnicos especializados intervinieron inmediatamente tras los ataques, adoptando las medidas necesarias.