APUNTE.COM.DO.- Las instalaciones petroleras de Saudi Aramco en Jizan, en el suroeste de Arabia Saudita y cerca de la frontera con Yemen, fueron atacadas el lunes, según dos personas con conocimiento del episodio citadas por el Financial Times. El ataque ocurre un mes después de otro incidente que provocó interrupciones temporales en parte de la producción de la refinería.

El nuevo ataque afectó infraestructura petrolera de la compañía y las autoridades evalúan el alcance de los daños, de acuerdo con las fuentes. Una de ellas señaló que la magnitud del incidente fue similar a la del ataque registrado el mes pasado. Saudi Aramco no respondió de inmediato a una solicitud de información.

El medio de comunicación hutí Ansarollah, respaldado por Irán y con sede en Yemen, confirmó los ataques contra objetivos en el sur saudí. “Drones y misiles yemeníes bombardearon al enemigo saudí”, escribió en Telegram. En otra publicación, afirmó que los ataques alcanzaron el aeropuerto internacional de Abha, la base aérea Rey Khalid y las instalaciones de la petrolera estatal Aramco en Abha y Jizan. Los hutíes no reivindicaron hasta el momento el nuevo ataque.

Jizan es la ciudad industrial saudí más próxima a la frontera con Yemen y ha sido objetivo de ataques previos de los hutíes. El complejo energético incluye una refinería con capacidad de 400.000 barriles diarios, además de plantas asociadas e infraestructura vinculada al sector energético.

El consejero delegado de Saudi Aramco, Amin Nasser, afirmó el mes pasado que los ataques provocaron algunas interrupciones en la producción, aunque no generaron un impacto operativo ni financiero significativo.

Jizan adquirió mayor importancia para las exportaciones saudíes durante los primeros meses de la guerra entre Estados Unidos e Irán. En ese período, la terminal exportó más productos petrolíferos refinados de lo habitual debido a las restricciones en el Golfo. Sin embargo, los volúmenes cayeron drásticamente después de que los hutíes retomaran sus ataques. Según datos de Kpler, en agosto no se registraron exportaciones de productos petrolíferos desde Jizan.

La escalada coincide con una nueva fase del conflicto en Yemen. Arabia Saudita intervino en la guerra civil yemení en 2015 al frente de una coalición árabe contra los hutíes, después de que los rebeldes tomaran Saná y expulsaran al Gobierno reconocido internacionalmente.

Hasta julio no se habían registrado enfrentamientos de gran intensidad desde el alto el fuego de abril de 2022. La situación cambió con la reanudación de los ataques hutíes y una ofensiva terrestre en la costa yemení del Mar Rojo.Los hutíes, que controlan buena parte del norte de Yemen, amenazaron con cerrar el estrecho de Bab el-Mandeb, una ruta marítima estratégica para el transporte de mercancías y energía (EP)

Los hutíes, que controlan buena parte del norte de Yemen, amenazaron con cerrar el estrecho de Bab el-Mandeb, una ruta marítima estratégica para el transporte de mercancías y energía. El paso adquirió mayor importancia para las exportaciones de petróleo saudí después de que Irán restringiera el tráfico marítimo a través del estrecho de Ormuz.

Durante el fin de semana, los hutíes lanzaron una ofensiva terrestre a lo largo de la costa del Mar Rojo, en un aparente intento de avanzar hacia Bab el-Mandeb. Los enfrentamientos se concentraron cerca del puerto de Mocha y de la ciudad de Taiz, según fuentes yemeníes. Los combates provocaron el desplazamiento de miles de personas, mientras las fuerzas hutíes se enfrentaron a tropas respaldadas por Arabia Saudí. La ofensiva representa la mayor escalada de los combates en Yemen en seis años, en medio de crecientes tensiones por las rutas marítimas del Mar Rojo y el Golfo.

Antes del alto el fuego de 2022, los hutíes lanzaban habitualmente misiles y drones contra Arabia Saudí. La mayoría fueron interceptados, aunque algunos alcanzaron instalaciones energéticas y otras infraestructuras civiles.