APUNTE.COM.DO.- El Departamento de Justicia de Estados Unidos informó este viernes que consiguió una orden de deportación sin precedentes a través del Tribunal de Remoción de Terroristas Extranjeros, una instancia creada por el Congreso hace tres décadas y que no había sido utilizada hasta que la actual administración la puso en funcionamiento durante el verano.
La deportación recayó sobre Nazira Haji Zada, una ciudadana afgana a la que el Departamento de Justicia señala de haber colaborado con su hijo y su yerno en la planificación de un atentado terrorista que finalmente fue impedido en 2024. Según documentos judiciales desclasificados recientemente y el anuncio oficial de la entidad, Haji Zada fue enviada a su país de origen después de reconocer su condición de terrorista extranjera.
La mujer y el Gobierno alcanzaron un acuerdo para su deportación el mes pasado, lo que deja sin resolver preguntas jurídicas de fondo sobre los procedimientos reservados de ese tribunal. Sus abogados habían manifestado con anterioridad la intención de cuestionar la constitucionalidad del órgano, sosteniendo que sus métodos contradecían las garantías del debido proceso y otras enmiendas de la Constitución.
Los nuevos documentos muestran que, para el 20 de agosto, ya existía un entendimiento con el Departamento de Justicia para proceder con la deportación. Los papeles indican que Haji Zada aceptaba su calificación como terrorista extranjera, un concepto definido en las normativas migratorias, y renunciaba a su derecho a apelar la orden.
Los documentos desclasificados no muestran que la jueza Joan Ericksen, quien preside el Tribunal de Remoción de Terroristas Extranjeros, haya realizado gestiones adicionales para analizar en profundidad los argumentos del Gobierno sobre Haji Zada, luego de haber dado a comienzos del verano una aprobación inicial para que el caso avanzara en esa instancia.
El Congreso creó este tribunal hace 30 años con el propósito de que el Gobierno federal pudiera deportar con rapidez a personas acusadas de terrorismo cuando recurrir a los procedimientos migratorios ordinarios implicara el riesgo de revelar secretos de seguridad nacional.
La administración Trump presentó el viernes la orden de deportación como una confirmación de su decisión de emplear ese tribunal, aun cuando continúan sin resolverse las dudas sobre su constitucionalidad.
“Este caso histórico, que resultó en la pronta expulsión de esta terrorista extranjera a su país de origen, es una victoria para la seguridad nacional y el Estado de derecho”, declaró el secretario de Justicia Todd Blanche en el comunicado de prensa. “Quienes apoyan y condonan el terrorismo no deberían vivir en Estados Unidos, y este primer caso ante el Tribunal de Remoción de Terroristas Extranjeros demuestra cómo el Departamento utilizará todas las herramientas a su disposición para proteger a nuestro país”.
Los procedimientos del tribunal permiten al Departamento de Justicia mantener fuera del alcance del público, e incluso de la propia persona a la que pretende deportar, la información clasificada que sustenta la consideración de que alguien es un terrorista extranjero, una designación establecida en las leyes migratorias. Los casos son vistos por jueces del Artículo III, a quienes se considera más independientes que los jueces de inmigración del Poder Ejecutivo que atienden los trámites habituales de deportación.
