APUNTE.COM.DO.- El presidente de Irán, Masud Pezeshkian, declaró este viernes que la situación de su país ha entrado en "una fase crítica y peligrosa en los últimos meses" debido a las sanciones económicas de Estados Unidos y a la guerra.

"Irán se ha enfrentado a sanciones generalizadas en los últimos años, pero en los últimos meses estas presiones han entrado en una fase mucho más difícil y peligrosa con la agresión militar de Estados Unidos y del régimen israelí contra la República Islámica de Irán", expresó el mandatario durante un discurso en el Foro Económico de los BRICS celebrado en Nueva Delhi.

Pezeshkian señaló que el conflicto bélico, además de las pérdidas humanas y materiales, ha demostrado que "la seguridad económica es inseparable de la seguridad nacional y regional".

Por esa razón, instó a los BRICS a construir "un espacio en el que ningún país pueda perturbar el comercio legítimo de otro monopolizando un instrumento financiero o una tecnología".

La República Islámica acumula décadas bajo sanciones económicas estadounidenses, pero esta semana Washington puso en marcha la operación Paria Económico con el objetivo de aislar financieramente aún más a Irán y así doblegarlo en la guerra, que ya supera los seis meses.

A esto se añade el cerco que Estados Unidos impuso a los puertos y buques iraníes en julio, cuando Teherán volvió a bloquear el estrecho de Ormuz.

A finales de agosto, Pezeshkian admitió que su país afronta problemas por las acciones estadounidenses, que han reducido las exportaciones e importaciones de la nación persa en un 35 %. En ese momento advirtió que "si las sanciones continúan, la inflación aumentará".

La inflación interanual se situó en julio en el 87,9 %, y en el caso de los alimentos y bebidas alcanzó el 128 %.

Irán ha calificado las nuevas sanciones estadounidenses como "terrorismo de Estado" y "guerra económica", y ha exhortado a otros países a no aplicarlas.

La difícil situación económica alimenta el descontento popular y en los últimos años ha generado protestas contra la República Islámica.

En la más reciente, el alto costo de la vida provocó manifestaciones a finales del año pasado en las que se exigió el fin de la República Islámica, las cuales solo cesaron tras una dura represión en la que, según las autoridades iraníes, murieron 3.117 personas.

Sin embargo, organizaciones de derechos humanos como la opositora HRANA, con sede en Estados Unidos, elevan esa cifra a más de 7.000.

Pezeshkian llegó este viernes a Nueva Delhi para participar en la cumbre de líderes de los BRICS, que se celebrará este sábado y domingo y cuya agenda está marcada por la guerra en Oriente Medio, las tensiones comerciales y el debate sobre mecanismos financieros que reduzcan la dependencia de sistemas dominados por Occidente.