APUNTE.COM.DO.- Los rebeldes chiíes hutíes de Yemen tomaron este jueves el control del estratégico puerto de Moca, en el mar Rojo, pocas horas después de haber culminado la toma de toda la provincia de Al Hudeida, según informaron fuentes militares a la agencia EFE. Con este avance, los insurgentes consolidan su presencia cerca del estrecho de Bab el Mandeb, una vía clave para el comercio mundial.
La toma de Moca, que aún no ha sido confirmada por otras fuentes, se produjo luego de que testigos contactados por EFE aseguraran haber visto convoyes de las fuerzas leales al Gobierno yemení internacionalmente reconocido retirándose de la ciudad portuaria hacia el sur, horas después de haber abandonado también el distrito de Hays, en Al Hudeida, en el frente costero.
El avance hutí representa un cambio significativo en la costa occidental de Yemen, al poner uno de los puertos estratégicos del país en el mar Rojo bajo control de los insurgentes respaldados por Irán, y abre potencialmente el camino para nuevos avances hacia el Bab al Mandeb.
Fuentes militares aseguraron en la mañana de este jueves que los rebeldes chiíes completaron su control de toda la provincia de Al Hudeida, más al norte, tras tomar durante la noche el distrito de Hays. Desde allí, se desplazaron hacia el oeste para capturar la localidad de Al Jauja y el monte Al Nar, para luego avanzar hacia Moca desde dos direcciones.
Posteriormente, fuentes militares informaron a EFE que unidades hutíes habían llegado a Yajtal, a unos 15 kilómetros al norte de Moca, mientras que otra fuerza se desplazaba desde el monte Al Nar, a unos 20 kilómetros al este de la ciudad portuaria.
El Gobierno reconocido aún no ha confirmado la caída de Moca, aunque ha afirmado que el repliegue de sus fuerzas en la zona costera responde a un plan para reorganizar las tropas y preparar un operativo coordinado contra las posiciones hutíes.
Una fuente de las Brigadas de los Gigantes, leales al Gobierno reconocido, confirmó por su parte a EFE que algunas unidades de las fuerzas gubernamentales se han desplegado, tras su salida de Moca, en la zona de Dhubab, a 50 kilómetros de Bab al Mandab.
Dhubab alberga una base militar y una pista de aterrizaje de aviones militares de las fuerzas de la Resistencia Nacional, otra fuerza leal al Gobierno reconocido y respaldada por una coalición militar capitaneada por Arabia Saudí.
La escalada en Yemen, un empobrecido país del sur de la península Arábiga, se desató a mediados de agosto rompiendo el alto el fuego alcanzado en 2022 con la mediación de Naciones Unidas en busca de un entendimiento político que ponga fin a la guerra, iniciada en 2014.
Ese año, los insurgentes hutíes se alzaron en armas contra el Gobierno yemení y consiguieron tomar el control de amplias regiones del centro, norte y oeste de Yemen, incluida la capital, Saná.
La coalición liderada por Arabia Saudí intervino un año más tarde en el conflicto en favor del Gobierno reconocido, y de cuando en cuando la aviación saudí ataca supuestas posiciones hutíes.
En represalia, los insurgentes yemeníes atacan instalaciones civiles y de energía en el sur de Arabia Saudí. Los últimos ataques tuvieron lugar en los últimos dos días y afectaron a instalaciones energéticas y civiles en cuatro provincias del reino saudí.