APUNTE.COM.DO.- La Fiscalía de la Corona británica (CPS, por sus siglas en inglés) presentó este miércoles una acusación formal contra Joshua Cammidge, un ciudadano británico de 31 años, a quien señala de colaborar con un servicio de inteligencia extranjero y de preparar un acto de sabotaje en suelo del Reino Unido.
De acuerdo con la Policía Antiterrorista de Londres, que lidera las pesquisas, el sospechoso habría mantenido contacto con un representante del Cuerpo de Voluntarios del GRU, la organización de inteligencia militar rusa.
Cammidge fue arrestado el viernes 4 de septiembre en una vivienda de Swindon, localidad situada a unos 115 kilómetros al oeste de Londres, por efectivos de la unidad antiterrorista y de la Policía de Wiltshire.
Los cargos se formularon al amparo de la Ley de Seguridad Nacional de 2023: el artículo 3(1), por asistir materialmente a un servicio de inteligencia extranjero, y el artículo 18(1), por llevar a cabo actos preparatorios de sabotaje.
El fiscal jefe de la división de Delitos Especiales y Antiterrorismo de la CPS, Frank Ferguson, sostuvo en un comunicado que "existen pruebas suficientes para llevar el caso a los tribunales" y que "es de interés público continuar con el proceso penal".
Cammidge está citado para comparecer este jueves ante el Tribunal de Magistrados de Westminster, en lo que será su primera audiencia.
El ministro británico de Seguridad, Dan Jarvis, rehusó comentar los detalles del expediente, pero respaldó la actuación policial ante lo que describió como una amenaza. "Sé que la gente estará preocupada por los incidentes recientes en toda Europa, destinados a sembrar miedo y socavar el apoyo a Ucrania. No lo conseguirán", afirmó, en declaraciones recogidas por la agencia de noticias estadounidense AP.
La investigación de la Policía Antiterrorista de Londres vincula a Joshua Cammidge con contactos con un representante del Cuerpo de Voluntarios del GRU, la inteligencia militar rusa.
El caso surge dos meses después de que Londres incluyera al Cuerpo de Voluntarios del GRU en su lista de amenazas a la seguridad nacional, el 17 de julio, junto con el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán y el Movimiento Islámico de los Compañeros de la Derecha.
Esa designación se aplicó bajo la Ley de Seguridad Nacional (Amenazas de Estado) de 2026, sancionada el 8 de julio, que amplió las atribuciones del Ministerio del Interior para identificar a organismos vinculados a potencias hostiles.
De acuerdo con documentos parlamentarios británicos, el Cuerpo de Voluntarios nació en 2023, cuando el Ministerio de Defensa ruso reorganizó batallones de voluntarios que combatían en Ucrania bajo el mando del GRU, la Dirección Principal del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas rusas. Con el tiempo, absorbió buena parte de los efectivos del Grupo Wagner. Londres atribuye al GRU una serie de operaciones hostiles contra el Reino Unido, entre ellas el ataque con agente nervioso perpetrado en Salisbury en 2018.
El expediente se suma a un patrón de causas relacionadas con la Ley de 2023. En 2024, Dylan Earl, de 20 años, y Jake Reeves, de 23, se declararon culpables de incendio agravado tras atacar un almacén en el este de Londres que guardaba ayuda humanitaria y equipos Starlink destinados a Ucrania, con daños por 1 millón de libras (USD 1,35 millones). Ambos habían sido reclutados por el Grupo Wagner y fueron los primeros condenados bajo esa norma.
Desde julio, manifestar apoyo público al Cuerpo de Voluntarios del GRU es un delito en el Reino Unido, al igual que asistirlo o recibir de él cualquier beneficio material. Las personas condenadas por colaborar con la organización se enfrentan a penas de hasta 14 años de prisión.
Cammidge se convierte así en el primer imputado que vincula a un ciudadano británico con el Cuerpo de Voluntarios desde su designación oficial hace menos de dos meses, una señal de que las autoridades están dispuestas a aplicar con rapidez el nuevo marco legal frente a lo que describen como una escalada de las operaciones encubiertas rusas en territorio europeo.