APUNTE.COM.DO.- Santo Domingo.- La inteligencia artificial se ha convertido rápidamente en una herramienta habitual de estudio entre los adolescentes dominicanos, aunque los resultados de PISA 2025 sugieren que su uso frecuente no necesariamente implica un mayor aprendizaje.
La nueva evaluación internacional revela que un 50% de los estudiantes dominicanos de 15 años utiliza chatbots de inteligencia artificial para ayudarse a aprender al menos una vez por semana, cifra ligeramente superior al promedio de 46% registrado entre los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).
Los chatbots de inteligencia artificial generativa comenzaron a estar disponibles masivamente a finales de 2022 y, apenas tres años después, la prueba PISA encontró que ya eran utilizados para tareas escolares por la mayoría de los estudiantes en gran parte de los países y economías participantes.
Investigan, resumen y redactan con IA
Los estudiantes dominicanos recurren a la inteligencia artificial para actividades que hasta hace pocos años dependían fundamentalmente de libros, búsquedas en internet, profesores o del trabajo individual.
Un 44% utiliza IA para realizar investigaciones preliminares sobre temas nuevos, frente al 31% promedio de la OCDE.
Otro 40% la utiliza para resumir textos que debe leer, frente al 30% de la OCDE, mientras que un 36% recurre a los chatbots para preparar borradores de trabajos escritos, comparado con 29% en los países de la organización.
Solamente un 9% de los estudiantes dominicanos afirmó que nunca o casi nunca utiliza inteligencia artificial para las actividades escolares examinadas por PISA. El promedio de la OCDE es 14%.
Los datos dibujan una generación para la cual consultar una inteligencia artificial comienza a ser tan natural como utilizar un buscador de internet.
Usar IA no garantiza mejores resultados
La parte más relevante del informe aparece cuando PISA relaciona el uso de inteligencia artificial con el aprendizaje.
La OCDE advierte que la relación es compleja.
En términos generales, los estudiantes que no utilizan chatbots para realizar tareas escolares tienden a obtener mejores resultados que quienes los utilizan, aunque esto no permite concluir que la inteligencia artificial sea la causa del menor rendimiento.
Existen múltiples factores que pueden explicar esa relación. Por ejemplo, estudiantes con mayores dificultades pueden recurrir con más frecuencia a la IA precisamente porque necesitan ayuda.
PISA encuentra, sin embargo, que el resultado cambia dependiendo de cómo se utilice la herramienta.
Los estudiantes que emplean frecuentemente inteligencia artificial para aprender y que además reciben formación escolar para evaluar la calidad de la información producida por esos sistemas muestran mejores resultados en Ciencias que quienes no la utilizan o la emplean con poca frecuencia.
El riesgo de que la IA haga el trabajo del estudiante
La OCDE plantea que la IA puede convertirse en una herramienta para desarrollar el pensamiento o, por el contrario, en un mecanismo para evitarlo.
El aprendizaje requiere que el estudiante interprete, compare, sintetice, cuestione y razone sobre información nueva. Si la inteligencia artificial realiza todo ese proceso en su lugar, parte del esfuerzo cognitivo necesario para aprender desaparece.
PISA plantea que mientras las máquinas son cada vez mejores produciendo textos y respondiendo preguntas, las capacidades tradicionales de lectura y pensamiento crítico adquieren mayor importancia, no menor.
La OCDE advierte que las competencias necesarias para distinguir hechos de opiniones, interpretar ambigüedades y evaluar críticamente información resultan esenciales en un entorno donde cualquier estudiante puede obtener en segundos una respuesta generada por inteligencia artificial.
El director de Educación y Competencias de la OCDE y responsable de PISA, Andreas Schleicher, ha señalado al presentar los resultados que los estudiantes de mayor rendimiento tienden a utilizar menos inteligencia artificial y ha llamado la atención sobre la importancia de preservar la lectura profunda y el pensamiento crítico.
La tecnología, según la interpretación de la OCDE, funciona mejor cuando amplifica el razonamiento del estudiante y no cuando lo sustituye.