APUNTE.COM.DO.- El ministro de Asuntos Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, afirmó este martes que los combates en Ucrania y las negociaciones diplomáticas pueden desarrollarse de forma simultánea, sin que una eventual paz exija un cese al fuego inmediato. En una entrevista con la televisión pública rusa, Lavrov señaló: “Combates y diplomacia. No veo razón alguna por la que no puedan desarrollarse en paralelo y simultáneamente, como ha ocurrido en la historia”.
Estas declaraciones llegan después de que los enviados especiales del presidente estadounidense Donald Trump, Steve Witkoff y Jared Kushner, concluyeran una gira que incluyó reuniones en Moscú y Kiev, siendo esta última la primera visita de estos funcionarios a la capital ucraniana desde el inicio del conflicto.
Lavrov recordó la retirada de las tropas rusas de las cercanías de Kiev en 2022, que Moscú describe como un gesto de buena voluntad, mientras que Ucrania y analistas occidentales atribuyen ese repliegue al fracaso militar ruso en la ofensiva contra la capital, frenada por la resistencia ucraniana y problemas logísticos. Tras esa retirada, se descubrieron en Bucha e Irpin posibles crímenes de guerra documentados por Naciones Unidas, lo que endureció la postura de Kiev y llevó al colapso de las conversaciones de Estambul.
El canciller ruso sostiene que después de aquel repliegue, Kiev rechazó firmar la paz bajo las condiciones que se negociaban, por lo que el presidente Vladímir Putin decidió que Rusia no suspendería sus objetivos militares mientras continúen las conversaciones. “Esa política se mantiene vigente también hoy en día”, subrayó Lavrov, en referencia a las negociaciones actuales.
Las declaraciones coinciden con la misión de Witkoff y Kushner, quienes se reunieron durante más de tres horas con Putin el 5 de septiembre y viajaron al día siguiente a Kiev para entrevistarse con el presidente Volodímir Zelenski. Según la comitiva, esta fue la octava visita de Witkoff a Moscú y la tercera de Kushner, y fue la primera vez que ambos pisaron suelo ucraniano, un hecho que había generado malestar entre funcionarios de Ucrania.
La gira concluyó sin anuncios de acercamiento sobre los puntos en disputa, en especial el control del Donbás, región del este de Ucrania donde Rusia ocupa más del 80% del territorio y que Moscú reclama en su totalidad. Zelenski evitó dar detalles sobre posibles soluciones y solo mencionó la importancia del asunto. El único resultado concreto fue un compromiso de coordinación futura entre Ucrania, Estados Unidos y los asesores de seguridad nacional de Alemania, Francia y Reino Unido.
Horas antes de las declaraciones de Lavrov, el Kremlin confirmó una llamada telefónica de una hora entre Trump y Putin para evaluar la misión de sus enviados. El asesor de política internacional del Kremlin, Yuri Ushakov, dijo que Trump expresó el deseo de un pronto fin del conflicto, lo que facilitaría el pleno restablecimiento de las relaciones entre Estados Unidos y Rusia. Trump también mostró interés en que este avance ocurra antes de que termine su mandato, en enero de 2029. Ushakov añadió que Putin le transmitió a Trump que Rusia no tiene “intenciones hostiles” hacia Europa, en respuesta a las advertencias de varios gobiernos europeos tras incidentes atribuidos a Moscú, como el ocurrido en agosto con un dron en el aeropuerto alemán de Leipzig.
Lavrov reiteró que Rusia continuará negociando con Washington porque acepta “la realidad sobre el terreno” y rechaza el ingreso de Ucrania en la OTAN, una condición que Moscú considera innegociable. Ninguna de las partes ha fijado plazos concretos para un acuerdo.