APUNTE.COM.DO.- Para una abuela, el momento decisivo fue cuando las balas empezaron a impactar en los tejados de su barrio. Entonces decidió que debía abandonar la urbanización donde había vivido durante casi 20 años.
Un fuerte aumento de los enfrentamientos entre facciones criminales rivales en Ecuador ha provocado que miles de familias huyan y abandonen sus hogares, que las bandas desvalijan para obtener dinero y comprar droga o que usan para esconder a las víctimas de secuestro, según residentes y la Policía.
Una de las zonas más golpeadas es el distrito de Nueva Prosperina, en la ciudad costera de Guayaquil, donde los enfrentamientos entre facciones de la banda Los Tiguerones dejaron 22 muertos en marzo del año pasado.
Entre quienes huyeron se encontraba la abuela de 66 años, quien, al igual que otros residentes del distrito con los que Reuters habló, pidió permanecer en el anonimato por temor a represalias de los grupos criminales.
Según relató, grupos armados intimidaban indiscriminadamente a los residentes, asumiendo que cualquiera que entrara a uno de los barrios de Nueva Prosperina podría pertenecer a un grupo rival. Temía que, de haberse quedado, su hija —que se desplaza al trabajo en motocicleta— pudiera ser asesinada o su nieto adolescente reclutado.
“Era una situación terrible, las balas caían en los techos, eso hizo que saliera de allá”, dijo.
La mujer y su familia se encuentran entre las más de 300.000 personas en Ecuador que han abandonado sus hogares en los últimos tres años debido a la violencia, incluyendo amenazas de muerte, extorsión, reclutamiento por parte de grupos criminales o el asesinato de familiares, según la Agencia de la Organización de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) y la Defensoría del Pueblo.
Grupos defensores de los derechos humanos dicen que la cifra real podría ser mayor.
Ecuador, otrora considerado una parte relativamente segura de América Latina, ahora presenta el tercer mayor índice de desplazamiento interno por violencia de la región, después de Haití y Colombia, según el Consejo Noruego para los Refugiados (NRC, por sus siglas en inglés).
El desplazamiento ha sido impulsado por el aumento sostenido de hechos violentos en todo el país, dice el Comité Permanente para la Defensa de los Derechos Humanos en Guayaquil.

