APUNTE.COM.DO.- El presidente de la República Dominicana, Luis Abinader, reveló que la producción de arroz se ha convertido en uno de los ejes centrales de las conversaciones con el gobierno de Estados Unidos en torno a las tarifas, por su trascendencia para la economía, el abastecimiento interno y la seguridad alimentaria del país.

“Estamos negociando acuerdos en ese sentido, siempre defendiendo el interés nacional y convencidos de lo que más le conviene, no solamente a los productores y agricultores, sino también al pueblo dominicano”, expresó el mandatario durante el cierre del XXVIII Encuentro de Líderes del Sector Agropecuario, organizado por la Junta Agroempresarial Dominicana (JAD).

Abinader indicó que, junto al Ministerio de Agricultura, el Gobierno desarrolla programas de mecanización para elevar la eficiencia y la productividad, con objetivos de corto, mediano y largo plazo. Estas iniciativas, dijo, buscan reducir de manera importante la dependencia de mano de obra extranjera en las labores del campo.

El jefe de Estado también subrayó entre las prioridades del sector la formación de técnicos y especialistas, la investigación, el acceso al agua y la alianza permanente entre el Estado, la academia y el sector productivo. En ese sentido, llamó a incentivar la formación de nuevos profesionales en ciencias agrícolas y a crear oportunidades para que los jóvenes se vinculen con la producción.

En cuanto al déficit hídrico, el presidente instó a trabajar de manera conjunta para mitigar los efectos de la sequía y la variabilidad climática que impactan la agropecuaria, así como para robustecer la capacidad de respuesta ante fenómenos asociados al cambio climático.

El gobernante recordó que durante la pandemia de COVID-19 quedó demostrada la relevancia estratégica de contar con una producción nacional sólida para afrontar las dificultades de abastecimiento en el plano internacional. “Pudimos resistir el COVID por la producción nacional”, afirmó, reiterando que para su gestión es fundamental defender la producción local, manteniendo el equilibrio de la economía.

Tras la lectura de las conclusiones del encuentro, a cargo del presidente ejecutivo de la JAD, Osmar Benítez, Abinader recibió un reconocimiento de la entidad en nombre de los productores del país.

Osmar Benítez informó que el evento reunió a más de 700 productores de distintas provincias, en un espacio orientado al intercambio de experiencias y al examen de los principales retos del sector. Destacó, además, la capacitación de más de 40 jóvenes en el manejo de drones aplicados al riego agrícola, como parte de los esfuerzos por impulsar la mecanización, la innovación y la adopción de tecnologías en el campo dominicano.

Benítez resaltó el aporte de los programas sociales impulsados por el Gobierno en beneficio del sector agrícola y sus comunidades, y reiteró la importancia de consolidar la articulación entre el sector productivo y las instituciones públicas. En la actividad, el presidente del Consejo de Directores de la JAD, Roberto Serrano, entregó a Abinader las conclusiones y recomendaciones del encuentro como insumo para el fortalecimiento de las políticas públicas.

Por su parte, el ministro de Agricultura, Francisco Oliverio Espaillat Bencosme, advirtió que garantizar el relevo generacional es uno de los principales desafíos para el futuro de la agropecuaria dominicana, por lo que el país debe crear condiciones para que los jóvenes vuelvan a ver el campo como una opción de desarrollo, innovación y emprendimiento.

Espaillat Bencosme explicó que la transformación del sector ya no puede descansar solo en factores tradicionales como tierra, agua, crédito, semillas, fertilizantes y mercados, sino que las nuevas realidades exigen poner el capital humano, la mecanización, la innovación y el conocimiento en el centro de la estrategia.

El funcionario dijo que el Programa Nacional de Mecanización (Pronamec) es un punto de partida para transformar la manera de producir, reducir la dependencia de la mano de obra, disminuir costos, aumentar la productividad y elevar la competitividad del campo. Reveló que 315 técnicos y profesionales han sido incorporados a cinco programas de formación especializada mediante alianzas con universidades nacionales e internacionales y organismos de cooperación.

“La transformación tecnológica sostenible requiere una transformación igualmente profunda de nuestro capital humano”, sostuvo. Planteó que atraer a los jóvenes hacia el campo implica presentarles una agricultura moderna, con maquinaria de última generación, drones, análisis de datos, riego inteligente y agricultura de precisión.

Afirmó que el país avanza hacia una “agricultura del conocimiento”, capaz de producir más y mejor, con menores costos, mayor eficiencia, tecnología y recursos humanos preparados. “La mecanización, la innovación y la formación de nuestra gente no son opciones. Son condiciones indispensables para competir”, concluyó.