APUNTE.COM.DO.- Doce países adoptarán restricciones comerciales contra los asentamientos israelíes en Cisjordania, en respuesta al aumento de los ataques de colonos contra comunidades palestinas y a la expansión de esas zonas. La decisión fue anunciada este martes mediante una declaración conjunta de los ministros de Relaciones Exteriores de esas naciones.

Reino Unido, Canadá, Francia, Dinamarca, Finlandia, Islandia, Irlanda, Noruega, Polonia, Portugal, España y Suecia confirmaron que aplicarán limitaciones al comercio con dichos asentamientos. Irlanda y España ya habían implementado medidas similares con anterioridad, mientras que Francia impulsaba una iniciativa en la Unión Europea que no logró el respaldo unánime del bloque.

El comunicado conjunto advierte que “la situación se está deteriorando rápidamente” debido a una violencia de colonos sin precedentes y a la constante expansión de los asentamientos. Además, señala que las acciones del Gobierno israelí en Cisjordania “socavan la posibilidad de una solución de dos Estados”, en referencia a la creación de un Estado palestino junto a Israel.

La declaración vincula esta medida con las agresiones recientes contra aldeas palestinas en las últimas semanas. También subraya que la construcción de asentamientos reduce las perspectivas de un acuerdo de paz duradero.

Dentro de este contexto, se menciona el plan de asentamiento E1, aprobado por Israel el año pasado tras permanecer paralizado durante décadas. Ese proyecto contempla la edificación de 1,200 viviendas en Cisjordania, una iniciativa que había sido congelada en parte debido a la presión de sucesivas administraciones estadounidenses. La construcción en esa zona aislaría aún más Jerusalén Este, anexionada por Israel, del resto del territorio ocupado.

En el plano nacional, el ministro de Relaciones Exteriores británico, Ed Miliband, anunció ante el Parlamento que Reino Unido impondrá una “prohibición de importación de bienes” provenientes de asentamientos ilegales en los territorios ocupados. Miliband expresó: “No creo que el pueblo británico quiera que apoyemos la ocupación aceptando productos de asentamientos en nuestras tiendas y supermercados”. El anuncio se realizó junto al nuevo primer ministro, Andy Burnham.

El canciller británico agregó que el Gobierno tomará medidas contra empresas y personas que brinden servicios de construcción, infraestructura, financiamiento o bienes raíces destinados a la ampliación de los asentamientos. El comercio entre Reino Unido y los Territorios Palestinos Ocupados alcanzó unos 38 millones de libras esterlinas (unos 51 millones de dólares) en 2025, según datos oficiales británicos, lo que sugiere que el efecto económico directo de la medida podría ser limitado. No obstante, críticos de la iniciativa advierten sobre la dificultad de distinguir los productos originarios de Cisjordania de aquellos que provienen del resto de Israel.

En Francia, el ministro de Relaciones Exteriores, Jean-Noël Barrot, afirmó en un mensaje en X que su país “pondrá fin al comercio” con los asentamientos ubicados en los territorios ocupados.

Israel respondió con duras críticas a estas restricciones. El embajador de Estados Unidos en Israel, Mike Huckabee, cuestionó la decisión británica en declaraciones a BBC Radio, al afirmar: “Siento que es discriminación contra el Gobierno israelí. Es discriminación contra el pueblo judío”. Por su parte, el ministro de Finanzas israelí, Bezalel Smotrich, quien lidera un partido de extrema derecha que promueve la anexión de toda Cisjordania, pidió la expulsión del embajador británico en Israel. El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, ha reiterado su compromiso de continuar con la construcción de asentamientos pese a la presión internacional.

Según una alerta atribuida al ministro de Relaciones Exteriores israelí, Gideon Saar, Israel cerrará el consulado británico en Jerusalén, impedirá la participación del Reino Unido en la misión estadounidense de coordinación para Gaza y prohibirá la entrada de diez ciudadanos británicos. Saar acusó a Miliband de “mentiras escandalosas” y afirmó que el Gobierno británico trabaja “sistemáticamente en contra del Estado de Israel”. El ministro de Relaciones Exteriores británico, Ed Miliband, anunció ante el Parlamento que Reino Unido impondrá una “prohibición de importación de bienes” procedentes de asentamientos ilegales en los territorios ocupados. (AP/ARCHIVO)