APUNTE.COM.DO.- El presidente Luis Abinader comunicó este lunes al Departamento de Estado y a la Embajada de Estados Unidos su descontento con el arancel de 12.5% que Washington aplica a las mercancías dominicanas desde el 24 de julio. El mandatario considera que el país no ha recibido un trato justo ni recíproco.
“Nosotros también le hemos comentado al Departamento de Estado y a la Embajada norteamericana que realmente no ha habido un tratamiento como nosotros pensábamos que ha sido justo y recíproco”, expresó Abinader durante LA Agenda Semanal. El gobernante afirmó que las negociaciones permanecen abiertas y que busca una reducción del gravamen.
“Nosotros pensamos que tenemos que bajar esa tarifa. Y yo lo que aspiro es que se refleje el Tratado de Libre Comercio a un 0 %, como ha sido tradicionalmente”, añadió.
La Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR) impuso un arancel adicional de 12.5% a la mayoría de productos dominicanos, exceptuando algunos rubros específicos. Esta medida se enmarca en la Sección 301 de la legislación comercial estadounidense, dirigida a países que, según Washington, no tienen prohibiciones eficaces contra la importación de bienes elaborados con trabajo forzoso.
La pregunta fue formulada por el economista Jaime Aristy Escuder, quien recordó que República Dominicana ha sido un socio confiable de Estados Unidos y cuestionó la aplicación del impuesto a sus exportaciones.
Abinader aseguró que las autoridades estadounidenses han mostrado apertura, aunque manejan el tema arancelario de forma separada del resto de la relación bilateral. “Tenemos muy buenas relaciones en todos los aspectos, pero ellos están tratando aparte el tema de las tarifas”, dijo.
El mandatario citó como ejemplo el caso de Costa Rica, otro país con estrechos vínculos con Washington, que también enfrenta cambios en su tratamiento comercial.
La postura dominicana se sustenta en la balanza comercial: según la USTR, en 2025 Estados Unidos exportó a República Dominicana bienes por 12,900 millones de dólares e importó 7,600 millones, dejando un superávit favorable a Washington de aproximadamente 5,300 millones de dólares.
“Nosotros somos de los pocos países que tienen un déficit con Estados Unidos. Por lo tanto, si es un acuerdo recíproco, tendría que tratarse de esa manera”, sostuvo Abinader.
El Gobierno dominicano ya había anunciado el 26 de agosto que negociaba con Washington un acuerdo sobre las tarifas. En ese momento, Abinader aseguró que buscaba condiciones favorables similares a las otorgadas a otros socios.
La controversia surge en paralelo al Decreto 502-26, emitido el 23 de julio, que faculta a la Dirección General de Aduanas a identificar y prohibir la entrada al país de mercancías producidas con trabajo forzoso. La medida se adoptó justo un día antes de que entrara en vigor el nuevo arancel estadounidense.