APUNTE.COM.DO.- Santo Domingo.- Una de las consultas más habituales entre quienes desean emigrar a Estados Unidos es si resulta posible conseguir una visa de trabajo sin contar con el respaldo de una persona o empresa que actúe como patrocinador.
La abogada especialista en migración Stephanie Teijeiro manifestó que, en determinadas categorías de visado laboral, no basta con la intención del trabajador de viajar ni con poseer una simple oferta de empleo.
Teijeiro mencionó como ejemplo las visas H-1B y H-2B, y explicó que el trámite se inicia con un empleador en territorio estadounidense que debe presentar la solicitud correspondiente.
“Lo primero que usted tiene que tener es un empleador calificado en Estados Unidos”, indicó durante una entrevista en el programa radial “Esto No Tiene Nombre”.
La experta detalló que es el empresario quien debe someter la petición ante el Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos (USCIS) y justificar la necesidad de contratar a un trabajador extranjero.
¿Qué debe demostrar el empleador?
Según la explicación de Teijeiro, el empleador tiene que evidenciar por qué requiere contratar a alguien que reside fuera de Estados Unidos y cumplir con los requisitos de la categoría de visa solicitada.
“Es el empresario que le hace esa petición, que indica por qué usted debe viajar allá, qué usted debe de hacer, por qué ese empleador acude a un extranjero”, afirmó.
La abogada también advirtió que existen filtros previos antes de que el trabajador pueda acudir al consulado a solicitar la visa. En el caso descrito, una vez aprobada la petición, el beneficiario puede continuar con el proceso consular.
¿Entonces cualquiera puede conseguir una visa de trabajo? No.
La existencia de una oferta laboral no implica automáticamente que una persona tenga derecho a una visa. El empleo debe corresponder a una categoría migratoria que permita la contratación de extranjeros, y tanto el empleador como el trabajador deben cumplir los requisitos aplicables.
Teijeiro también diferenció algunas categorías de visas laborales. Precisó que las visas de la serie H contemplan distintos perfiles y requisitos, por lo que no todos los trabajadores pueden solicitar el mismo tipo de visado.
El error de pagar por una simple carta
La explicación abordó además una situación que, según la letrada, encuentra con frecuencia en su despacho: personas que invierten grandes sumas de dinero por contratos o cartas de trabajo creyendo que esos documentos les garantizan una visa.
“Una carta de trabajo, un contrato de trabajo no te garantiza” la visa, recalcó.
Por ello, recomendó a los interesados verificar primero que detrás de la oferta exista un empleador legítimo y que se siga el procedimiento migratorio adecuado antes de entregar dinero.
La especialista ha tratado públicamente diversos procesos y categorías de visas para Estados Unidos, incluidos programas de trabajo temporal y otras vías migratorias.