APUNTE.COM.DO.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dejó entrever este jueves que está considerando cambiar la denominación del océano Atlántico o del Pacífico para llamar a uno de ellos "océano América".
"Ahora solo nos falta un océano. Quizás tengamos que cambiar el nombre del Atlántico y/o del Pacífico. Quizás cambiemos", afirmó Trump durante un acto en el Despacho Oval, donde firmó una orden ejecutiva para renombrar el lago Ontario como lago América.
Al ser consultado por la prensa sobre la nueva denominación del lago que comparten Estados Unidos y Canadá, Trump recordó que ya había renombrado el golfo de México como golfo de América mediante una orden ejecutiva del 20 de enero de 2025, el mismo día en que asumió la presidencia.
"Lo cambiamos y ahora se le llama habitualmente golfo de América. Así que, si lo piensa, tenemos un golfo y tenemos un lago", explicó el mandatario, quien no dudó en ampliar sus aspiraciones a alguno de los dos océanos que bañan el territorio estadounidense.
Las órdenes de cambio de nombre solo afectan a los registros y documentos federales de Estados Unidos, sin que tengan validez fuera del ámbito oficial de ese país.
Si al inicio de la gestión del republicano fue México el país vecino que vio modificada su nomenclatura geográfica, ahora le tocó el turno a Canadá, con el que Trump mantiene una guerra comercial.
"Sobre el cambio a 'lago de América' es algo en lo que llevo pensando mucho tiempo", aseguró el mandatario, quien ya había lanzado la amenaza sobre el lago Ontario este martes a través de las redes sociales.
La nueva denominación anunciada por Trump llega en plena escalada de diferencias arancelarias con Canadá. La tensión entre los dos aliados históricos alcanzó su punto más alto el fin de semana, cuando entraron en vigor los nuevos gravámenes de Washington, ante lo que el primer ministro canadiense, Mark Carney, prometió responder "dólar por dólar" con represalias que se aplicarán a partir del 8 de septiembre.
Además, Trump amenazó este lunes con aumentar al 50 % los aranceles sobre todos los vehículos, partes y acero provenientes del país vecino a partir del 1 de enero de 2027.
Desde su regreso al poder en enero de 2025, el republicano ha hecho continuas referencias a Canadá como el "estado 51" de Estados Unidos, algo que el Gobierno canadiense rechaza categóricamente.