APUNTE.COM.DO.- Kiev mantuvo este lunes su ofensiva con drones contra el gigante ruso de comercio electrónico Ozon y contra objetivos militares en la retaguardia rusa, en un intento por debilitar la logística y la economía de guerra de Moscú, mientras reclama a sus aliados europeos más sistemas de defensa aérea.

Según el jefe de las fuerzas de drones ucranianas, Robert Brovdi, conocido como “Magiar”, los drones ucranianos alcanzaron durante la noche un caza MiG-29 ruso estacionado en Rostov, así como cuatro radares enemigos en esa región y en la Crimea ocupada. También informó de ataques contra infraestructura eléctrica en territorios ocupados y contra dos barcos utilizados por Rusia para sus exportaciones.

La ofensiva contra Ozon, iniciada el fin de semana tras semanas de ataques contra Wildberries, continuó con nuevos golpes en el sur de Rusia. Brovdi indicó que otros tres almacenes de Ozon fueron alcanzados durante la noche. El sábado, el Ministerio de Defensa ucraniano había confirmado el inicio de la campaña contra esta empresa.

Ozon reportó ataques contra sus instalaciones en Adiguéisk, Majachkalá y Nevinnomisske. En Adiguéisk y Nevinnomisske no hubo víctimas ni daños, aunque los almacenes permanecen cerrados. En Majachkalá, varios empleados resultaron heridos y se desató un incendio, según la empresa. El gobernador en funciones de Daguestán, Fiódor Schukin, confirmó el incendio pero aseguró que no hubo heridos.

Horas antes, Ozon había informado de un “incendio de gran magnitud” en su centro logístico en Krasnodar, donde se evacuó al personal sin víctimas preliminares. El impacto financiero ya se refleja en los mercados: según el canal independiente ruso Astra, las acciones de Ozon cayeron un 12% tras el inicio de los ataques, y la Bolsa de Moscú reportó luego una baja del 29,09%.

Ozon y Wildberries, considerados los principales competidores de Amazon en Rusia, ya habían sufrido ataques previos en instalaciones de Samara y cerca de San Petersburgo.

Las autoridades rusas reportaron al menos seis muertos por distintos ataques durante la noche. En la región de Krasnodar, el gobernador Veniamín Kondrátiev denunció un ataque masivo contra “instalaciones civiles, la población civil, nuestros hijos”, y precisó que los restos de un dron cayeron sobre un centro infantil privado, dejando siete niños heridos y dos adultos hospitalizados. La funcionaria rusa María Lvova-Belova escribió que murieron tres adolescentes de 13, 15 y 16 años. En la región de Bélgorod, un hombre murió en la localidad de Otradnoe por el ataque de un dron FPV contra su vehículo, y otros dos hombres murieron cuando un dron explotó en un centro comercial en Távrovo.

El Ministerio de Defensa ruso informó del derribo de 351 drones ucranianos de ala fija durante la noche sobre ocho regiones rusas, la península de Crimea y los mares Negro y Azov.

Los ataques ocurren en medio de la escalada más reciente del conflicto. Ucrania convocó en Kiev a sus principales socios europeos para reclamar más sistemas de defensa aérea, después de que Rusia intensificara los bombardeos con misiles balísticos sobre la capital ucraniana. El presidente Volodimir Zelensky pidió a los aliados que le den a Ucrania “todo lo que necesita para detener esta guerra”, y añadió: “Ahora mismo las cosas son realmente muy difíciles para todos nosotros. Pero hay una fuerza que nos sostiene firmemente de la mano”.

El presidente ruso, Vladímir Putin, advirtió el sábado que Kiev “abrió la caja de Pandora” al atacar la economía rusa y prometió una mayor escalada, incluso contra la agricultura ucraniana. Rusia exige concesiones territoriales que Kiev rechaza por considerarlas una capitulación.