APUNTE.COM.DO.- La Organización de las Naciones Unidas (ONU) advirtió este jueves que la violencia en Haití continúa expandiéndose, con el desplazamiento de grupos armados hacia zonas rurales del país, mientras las autoridades intensifican su lucha contra las pandillas en Puerto Príncipe.
En su portal oficial, el organismo multilateral señaló que, pese a los avances en la capital, la situación sigue siendo crítica y la inseguridad crece en otros territorios.
Según el informe de la Oficina Integrada de la ONU en Haití, entre abril y junio de este año se reportaron más de 1.400 muertos y 656 heridos. Aunque el número total de víctimas disminuyó un 14 por ciento en comparación con el primer trimestre, la reducción es modesta y oculta realidades diferentes.
Más de la mitad de los fallecidos y heridos son atribuidos a las pandillas, pero alrededor del 40 por ciento de los casos ocurrió durante operaciones de las fuerzas de seguridad, y el 5 por ciento está vinculado a grupos de autodefensa y actos de justicia popular.
La ONU mostró su preocupación por hechos como el ocurrido el domingo en la noche, cuando hombres armados irrumpieron en el municipio de Kenscoff, incendiaron casas, atacaron a los habitantes y asesinaron a más de 40 personas. Esta ofensiva se considera una de las más mortíferas recientes en esa zona, que ahora es un objetivo creciente para los grupos armados que buscan extender su control más allá de la capital.
El secretario general de la ONU, António Guterres, condenó enérgicamente la masacre, que evidencia cómo la violencia de las pandillas se está extendiendo geográficamente en Haití justo cuando las autoridades intensifican su campaña contra ellas en Puerto Príncipe.
El organismo también expresó alarma por el aumento de la violencia sexual, calificándola como “la ilustración más brutal del colapso de la protección de los civiles”. En el segundo trimestre, se registraron al menos 796 víctimas de este tipo de crimen, perpetrado por pandilleros.
En la mayoría de los casos, varios agresores estaban implicados. La ONU indicó que es un delito poco denunciado porque las víctimas temen represalias y estigmatización, o no confían en la policía y la justicia. En zonas disputadas, la violación se utiliza para castigar y aterrorizar a los residentes. El informe describe a mujeres golpeadas y agredidas sexualmente, a veces delante de sus hijos, y cuyas casas fueron saqueadas e incendiadas.
Además, los secuestros aumentaron considerablemente, con 81 casos reportados en un período de tres meses.