APUNTE.COM.DO.- La NASA ha puesto en marcha una nueva misión científica para estudiar uno de los fenómenos meteorológicos más complejos y menos comprendidos de la Tierra: las tormentas originadas por incendios forestales. Para ello, utiliza una versión modificada del avión espía U-2, creado durante la Guerra Fría.
La aeronave, bautizada por la NASA como ER-2, cuenta con un laboratorio científico equipado con instrumentos de investigación en lugar de sistemas de defensa militar y tiene un cableado diferente al original. Su propósito ahora es adentrarse en el estudio de estas tormentas, conocidas científicamente como pirocumulonimbus.
Estas nubes de fuego son tormentas eléctricas de gran magnitud que se generan a partir del calor de los incendios forestales y pueden provocar rayos, fuertes vientos e incluso tornados de fuego.
David A. Peterson, meteorólogo del Laboratorio de Investigación Naval, explicó que el fenómeno funciona como “una chimenea en la que el humo del incendio es impulsado hacia arriba dentro de la tormenta eléctrica, se acelera a través de esa columna vertical y luego es liberado”.
Peterson es el investigador principal de INSPYRE, el acrónimo en inglés del Experimento de Humo Inyectado y Pirocumulonimbus de la NASA, una misión que analizará el comportamiento errático de estas tormentas.
