APUNTE.COM.DO, Bangkok.- Las mafias detrás de las estafas digitales que proliferan desde hace años en el Sudeste Asiático han incorporado un nuevo modelo de fraude que consiste en suplantar a la Policía y a las autoridades de otros países, entre ellos España, para conseguir que las víctimas transfieran fondos a cuentas bancarias bajo su dominio.

Un grupo de presuntos ciberestafadores hispanoparlantes vinculados con una «organización criminal» de «origen chino» lleva alrededor de nueve meses suplantando identidades policiales y de autoridades españolas mediante un sofisticado operativo que incluye tecnología de inteligencia artificial (IA) y de cambio del identificador de teléfonos conocida como ‘spoofing’, según fuentes conocedoras de la trama.

Tres millones de llamadas a España en menos de un año

«Desde octubre o noviembre han hecho tres millones de llamadas a España» desde centros de estafas de Laos siguiendo ese modus operandi, indica a EFE una de las fuentes, sin especificar cuántas de esas llamadas han logrado obtener dinero de las víctimas.

Fotografía cedida en enero de 2026 que muestra una habitación de un centro de estafas en O’Smach, en el noroeste de Camboya. EFE/ Gobierno de Tailandia

«Son buenísimos y pueden estafar hasta a las personas más escépticas y con mayor nivel de formación. No solo en Europa, sino también en África o en Latinoamérica y el Caribe», asegura a EFE Laura Gil, portavoz para el Sudeste Asiático y el Pacífico de la Oficina de la ONU contra las Drogas y el Delito (ONUDD).

Estas redes nacieron vinculadas a la industria de los casinos en el Sudeste Asiático, pasando a convertirse en centros de ciberestafas tras la pandemia, en los que trabajadores, en algunos casos en condiciones de semiesclavitud, defraudan millones de dólares a víctimas de todo el planeta bajo órdenes de mafias, la mayoría chinas, según expertos y la ONU.

En estas instalaciones se han documentado torturas e incluso casos de muertes contra empleados que no cumplen objetivos, de acuerdo con investigaciones privadas, de oenegés y de la ONU.

Suplantación de la Policía

En los últimos años han defraudado cantidades masivas mediante diferentes tipos de engaños: las conocidas como «estafas amorosas», en las que persuaden románticamente a víctimas para robarles dinero, esquemas de criptomonedas y, ahora, la suplantación de Policía y autoridades extranjeras.

«Las redes de estafas en el Sudeste Asiático perpetran una amplia variedad de modalidades de fraude a una escala enorme», dice a EFE Jacob Sims, investigador en la Universidad de Harvard y asesor sénior sobre redes criminales transnacionales en la firma estadounidense de análisis de datos Inca Digital.

Según Sims, «la tendencia de (perpetrar) sofisticadas estafas en las que los delincuentes se hacen pasar por agentes de policía ha sido ampliamente documentada en Camboya y Laos, y todo apunta a que está aumentando».