APUNTE.COM.DO, REDACCION INTERNACIONAL. -Expertos en cuidado capilar coinciden en que cambiar el orden tradicional de lavado puede mejorar la salud del cabello. Aplicar primero el acondicionador y luego el champú ayuda a hidratar sin apelmazar y permite espaciar los lavados.
La dermatóloga Nicole Kresch señala que la frecuencia del lavado depende del tipo de cuero cabelludo: si es graso o con caspa, puede ser diario; si es normal o seco, cada 48 horas. Sin embargo, más allá de la frecuencia, la clave está en cómo se aplican los productos.
Elegir productos adecuados según las necesidades del cabello —graso, seco, teñido— es fundamental. Pero también lo es su correcta aplicación. El champú debe usarse principalmente en la raíz, donde se acumula la suciedad, mientras que el resto del cabello se limpia con la espuma que cae.
Sobre el método inverso, la peluquera Olga G. San Bartolomé explica que aplicar acondicionador antes protege el cabello, especialmente de medios a puntas, evitando que el champú lo reseque.
En la misma línea, Kuki Giménez recomienda aplicar el acondicionador desde la raíz hasta las puntas antes del lavado, para mejorar la hidratación sin añadir peso.
Por su parte, la farmacéutica Helena Rodero aclara que, si se combinan tratamientos, primero debe aplicarse la mascarilla y luego el acondicionador, ya que la mascarilla actúa en profundidad y el acondicionador sella el resultado.
Este método no solo protege el cabello, sino que mejora su apariencia, aportando más suavidad, brillo y volumen con el paso del tiempo.