APUNTE.COM.DO, REDACCION INTERNACIONAL. -El tecnólogo en alimentos Santiago González explica que el pollo crudo puede contener bacterias peligrosas como Salmonella, Escherichia coli y Campylobacter, responsables de infecciones intestinales si no se cocina correctamente.

Estas bacterias provienen del sistema digestivo de las aves y pueden contaminar la carne durante el proceso de manipulación. Además, el pollo es más propenso al riesgo por su tamaño y el contacto frecuente con superficies y utensilios.

A diferencia del pollo, la carne de cerdo y la vacuna son más estables y pueden tener tiempos de conservación mayores, aunque siempre deben manipularse con higiene.

Recomendaciones clave:

  • Cocinar bien el pollo (sin partes crudas).
  • Evitar la contaminación cruzada.
  • Lavar y desinfectar utensilios.
  • Mantener la cadena de frío.

En resumen, el pollo requiere mayor precaución por su alta carga bacteriana, especialmente en comparación con otras carnes.