APUNTE.COM.DO, SANTO DOMINGO. -La soledad dejó de ser solo un problema emocional para convertirse en una amenaza real contra la salud pública mundial, según advierten expertos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y reconocidas universidades.
Estudios recientes revelan que el aislamiento social aumenta el riesgo de enfermedades cardíacas, depresión, ansiedad, demencia y muerte prematura, con efectos comparables a fumar hasta 15 cigarrillos diarios.
La OMS estima que millones de personas en el mundo viven en soledad no deseada, especialmente adultos mayores, jóvenes hiperconectados digitalmente y personas que residen en grandes ciudades.
Investigaciones de la Universidad de Harvard señalan que las relaciones humanas sólidas pueden prolongar la vida, reducir el estrés y fortalecer el sistema inmunológico.
“El ser humano no está diseñado para vivir aislado. La falta de vínculos afecta directamente el cerebro y el corazón”, advierten los científicos.
Durante la pandemia de COVID-19, la soledad se intensificó, dejando secuelas emocionales que aún persisten en gran parte de la población mundial.
Los especialistas recomiendan fomentar el contacto social, participar en actividades comunitarias, priorizar las conversaciones presenciales y limitar el uso excesivo de redes sociales.
También insisten en que la salud mental debe recibir la misma atención que la salud física.
Comentario de Ramiro Estrella
El periodista y abogado Ramiro Estrella, director ejecutivo de Apunte.com.do, reflexiona:
“La soledad es una enfermedad moderna que no se cura con tecnología, sino con humanidad. En un mundo hiperconectado, cada vez estamos más desconectados emocionalmente.”
Un llamado urgente
La OMS insiste en que los gobiernos deben incluir la soledad en sus políticas de salud pública, promoviendo comunidades más humanas, solidarias y empáticas.
La salud no solo se mide en hospitales, también en abrazos, conversaciones y vínculos reales.