Hemos escuchado cientos de veces "la desesperación es parte del fracaso" que el momento de un estar por venir, que las cosas tienen su tiempo, no hay mal que por bien no venga.

En los momentos más duros de nuestras vidas siempre nos topamos con frases como estas, con refranes que no sabemos quién los creo y alientos que no permiten que nos venzan las adversidades. 

Yo diría que no tanto las frases, los refranes y las motivaciones son los protagonistas de esos grandes cambios y grandes logros que algunos seres humanos han conseguido, hay que darle más valor a los momentos duros como tal; asumir lo que está sucediendo, aprender a vivir el estado real de Tú vida, no la de otras personas, identificarte con tus causas para poder saber cómo la vas a superar, aceptando tus fracasos como documentos archivados en la memoria del aprendizaje y yo lo llamaría ( material de apoyo) porque el que no aprende de la historia, está condenado a repetirla.

Los momentos amargos y los fracasos de la vida de una persona, son los verdaderos protagonistas del éxito de la misma, no importa el tiempo que se tome, no importa si la recompensa es justa frente al esfuerzo realizado

Recordemos que algunos tendremos recompensas en la vida y otros en la muerte (la trascendencia por toda la eternidad), como dijo Winston Churchill  ‘’el éxito es, avanzar de fracasos en fracasos sin perder el entusiasmo, la recompensa está en el esfuerzo, por eso muchas personas sienten que se disfruta más en el camino hacia el éxito que en el éxito mismo.

Por eso te invito a agotar el proceso: mírate y analiza si lo que estás viviendo es lo que quieres, busca eso que quieres con voluntad, ten pendiente que para eso tienes que aceptar donde estas e identificarte con tu situación actual "tocar fondo" porque para salir de ella es necesario impulsarte de él, trabaja duro como otros no están dispuestos a trabajar y hazlo en silencio.

Deja que el éxito haga su propio ruido, nunca, pero nunca te rindas, porque no existen cosas imposibles sólo personas incapaces,  y lo mejor de todo es que la naturaleza está a nuestro favor, así como un hombre ha sido capaz de llegar a la luna con mentes brillantes que a lo mejor no todos tenemos, así un ave en su lucha constante con su pico y sus patas por salir se cansa y deja de intentarlo, con paciencia y calma se da cuenta que el crecimiento de ella es imparable, decide seguir nutriéndose, porque en un momento su tamaño romperá el cascarón.