Del Samsung Galaxy S5 hemos dicho de todo: que es el mejor dispositivo Android construido hasta el momento, que viene batiendo todos los récords de venta, y hasta que está desplazando a una enorme cantidad de usuarios tradicionales de iPhone a la firma coreana y al SO de Google. Ahora bien, una cosa es analizarlo, y alabarlo, y otra muy distinta es pensar hasta qué punto, si tengo un Galaxy S4, es un buen cambio venderlo para adquirir a su sucesor en el mercado.

Lo primero que debemos tener en cuenta en este caso es que más allá de que está claro que existen otras posibilidades en el mercado, la familia Galaxy de Samsung ha conseguido fidelizar en buen punto a muchos de sus clientes, y por eso es notable como una enorme cantidad de los que adquieren el Galaxy S5 vienen del Galaxy S4, y sobre todo, del Galaxy S3.

El Galaxy S5, no tan revolucionario

Ahora bien, hablando en términos específicos debemos decir que si bien el Galaxy S5 es mejor terminal que el Galaxy S4,la diferencia entre ellos es mucho menor de lo que podría pensarse. Vamos, más o menos lo mismo que ha sucedido en Apple con el iPhone 5 y el iPhone 5S, donde muy pocos usuarios del primer consideraron justificable pasarse al segundo, y han decidido esperar por el iPhone 6.

Básicamente, la impresión que da el Galaxy S5, es que nos estamos aproximando a un momento del desarrollo de móviles en el que todas las firmas apuestan por pantallas más grandes, cámaras de mayor resolución y procesadores con más potencia, sin que el dispositivo corra más lento por ello. Sin embargo, lo que se dice verdaderos cambios, han sido más bien pocos. Acaso los únicos salientes entre el Galaxy S4 y el Galaxy S5 estén en la resistencia al polvo y al agua, y por otro lado, en la incorporación del sensor de huella dactilar.

Las diferencias entre ambos, no tan grandes como se piensa

 

Para colmo, como la pantalla es más grande en el Galaxy S5 que en su antecesor, las pulgadas por píxeles han disminuido, y al contrario de lo que sucede en los móviles más avanzados de Apple y en los de la gama HTC One, al no haberse utilizado otro material que no fuera el plástico, no sólo no tenemos la impresión de no ser un gama alta, sino que se ha desperdiciado la chance de establecer una diferencia marcada con el Galaxy S4.

Conclusión

En fin, considerando todos los aspectos antes mencionados, nuestra recomendación es que si tienes un Galaxy S3, probablemente ésta sea el mejor momento para actualizar tu móvil. Ahora, si posees un Galaxy S4, sería mejor esperar a ver qué es lo nuevo que presenta Samsung dentro de esta gama, para la cual posiblemente deba realizar algo mucho más revolucionario que el Galaxy S5.